Con las ofertas de agencias de viajes, conoce Óbidos

Algunas ofertas de agencias de viajes te llevan a destinos que no hubieras imaginado en el viejo continente. Por ejemplo, Portugal es un destino muy seductor en Europa y la pequeña villa medieval de Óbidos, uno de sus tesoros más preciados.

En tu próximo periplo a Portugal, busca las sensaciones de esta arraigada cultura de costumbres milenarias, de ostentaciones coloniales, de navegantes portentosos, de arquitecturas memorables, de la melancolía y nostalgia de los fados, de su excelsa gama de vinos, como los Oportos y Madeiras, y de su gente, que siempre mira al mar orgullosa de su pasado de descubrimientos y epopeyas.

Historia

La Villa de Óbidos es de esos diamantes detenidos en el tiempo que guarda siglos de historia entre sus murallas. Con un patrimonio cultural y vestigios históricos monumentales, deambular entre sus vetustos callejones te da la oportunidad de ir descubriendo sus rasgos mozárabes, románicos y góticos.

Desde hace más de mil años, la villa ya era lugar de descanso de reyes y reinas. De hecho, desde la llegada, destaca su magnífico castillo, que es una soberbia fortaleza medieval con evidentes acentos de arquitectura manuelina, que hoy es un atractivo albergue. No menos impactante resulta su muralla construida desde el siglo VII, que es la que le da el carácter particular a esta villa. De hecho, Óbidos significa “Ciudad Fortificada”.

Óbidos también es conocida como la “Villa de las Reinas” desde que, en 1210, Alfonso II le regalará la villa a su esposa. Desde entonces, se convirtió en el lugar que tradicionalmente se le obsequiaba a las esposas de los soberanos como regalo de bodas. Esta costumbre continuó hasta bien entrado el siglo XIX.

Atractivos

La villa ofrece atractivos maravillosos que, tan sólo con caminar, podrán ser admirados. Por ejemplo, la parte alta de su muralla es una delicia. Desde ahí podrás admirar los preciosos valles que la rodean, su espléndido castillo y sus callejones de impolutas casonas blancas de techos de teja, con las pérgolas repletas de buganvilias.

Sus puertas milenarias, encaramadas en la majestuosa muralla, también son uno de sus máximos atractivos. La Puerta de la Villa, que es la principal, presenta murales excepcionales y esculturas medievales. De forma similar, la Puerta de la Señora de la Gracia no es menos fastuosa.

Entre los callejones habitados por tabernas, tiendas de vinos, licores y curiosidades, se van descubriendo templos espléndidos que son el distintivo primordial del poblado: la Iglesia de la Misericordia, la Iglesia de Santiago, la Iglesia de Santa María, la iglesia de San Pedro y la de San Juan Bautista son algunas de las más visitadas. Sus estilos manuelinos con detalles mudéjares e incluso románicos no tienen desperdicio.

Más allá de las murallas

Fuera de las murallas, el lugar también tiene horizontes dignos de escudriñarse con minuciosidad. Por ejemplo, el acueducto, de más de tres kilómetros, es un portento que debes conocer. O bien, el Santuario del Señor de Jesús de la Piedra es uno de los edificios barrocos más interesantes de todo el país.

Por otro lado, en el mes de julio, la Villa de Óbidos celebra su famoso Mercado Medieval. Se trata de un bello festival donde convergen personajes a caballo vestidos a la usanza tradicional de épocas medievales, alquimistas, malabaristas, juglares, bailarinas, músicos, luchadores y hasta mendigos y desdichadas víctimas de la peste. Sin duda, la fiesta es toda una revelación para los viajeros foráneos que quieren conocer algo aparte de las murallas.

Gastronomía

Y por supuesto, no podrás irte de la villa sin probar los deliciosos vinos y la gastronomía portuguesa. El tradicional caldo verde, un puré de papa, col y aceite de oliva es uno de los más tradicionales. Asimismo, el cocido portugués con puerco y ternera no tiene desperdicio. Sin embargo, el plato nacional, la feijoada con frijoles y carne de puerco, debes comerlo inevitablemente.

También es imposible omitir el maravilloso bacalao de la región y las sardinas asadas al carbón. Finalmente, los quesos y embutidos son una delicia, y saben todavía mejor acompañados de un buen vino verde típico de la zona.

En cualquiera de las terrazas de Óbidos, podrás disfrutar de estos manjares lusitanos.

En fin, la Villa de Óbidos es de esas joyas europeas que valen la pena por el lado que se les vea. Pasearse por los callejones de la villa es un regalo para el alma. Acércate a tu agencia de viajes y busca los vuelos baratos a Europa y los paquetes vacacionales más atractivos. Obséquiate un viaje a Portugal en tus próximas vacaciones de verano. Muy buen viaje.