Un viaje inolvidable por los castillos del Reino Unido

Si estás pensando en un viaje inolvidable, no lo dudes: recorre la ruta de los castillos del Reino Unido. Un castillo fascina, despierta curiosidad, remonta al pasado, descubre la historia y las tradiciones. Es una obra de ingeniería magnánima, nacida de la necesidad de protegerse del asedio de tribus ignoradas, de enemigos lejanos, de civilizaciones invasoras.

Si eres un apasionado de la historia y te encanta estudiarla, no sólo a través de los libros, sino conociendo sus legados, consulta con tu agencia de viajes, que sabrá asesorarte para que puedas diseñar tu ruta por los castillos del Reino Unido y así, revelar gestas heroicas, huellas vikingas, guerras por el poderío territorial o relatos de fantasmas.

La variedad es enorme, y las leyendas, múltiples. Los castillos son infinitos, tanto, como las rutas para conocerlos y dependen de la duración de tu viaje, de la época o de tus ganas. Aquí te proponemos algunos para que comiences a soñar.

Castillo de Lindisfarne

Vio la luz en el siglo 16 y fue vigía y protección de la isla Holy Island, en el condado de Northumberland, zona de conflicto con los vikingos. Se levanta sobre una piedra llamada Beblowe, la zona más alta de la isla. Es bastante pequeño para ser un castillo, se parece más a un fuerte. En 1901, pasó a manos de un publicista millonario, propietario de la revista Country Life. Y, en 1966, el director Roman Polanski lo eligió como locación para su película Cul-de-sac, ganadora de varios premios. La oscuridad de su atmósfera convierte al castillo en un verdadero protagonista que no deja lugar para la escapatoria de los personajes.

Castillo Leeds

Se encuentra en el condado de Kent, a sólo una hora de tren desde Londres. Fue palacio del rey Eduardo I de Inglaterra en el siglo 13. Dicen las guías de turismo que es el más hermoso del mundo y les darás la razón. A primera vista, te parecerá que está sobre el agua; en realidad, está rodeado por ella. Además de recorrer sus maravillosos parques, jardines y laberintos, los curiosos museos que hay en su interior y apreciar las demostraciones de vuelo de los halcones, puedes optar por alojarte en sus suntuosas habitaciones, en las casas de campo o en las elegantes tiendas de acampe que arman en las noches de verano.

Castillo de Warwick

A orillas del río Avon, es uno de los más antiguos y de los más visitados. Podemos decir que es un parque de atracciones medieval, con eventos temáticos que recrean escenas históricas para el público. Originalmente, fue construido en madera y reconstruido con piedra en el siglo 12. Se pueden visitar sus torres, mazmorras, la casa con el molino y los jardines. Fue fortaleza, casa de campo y aún hoy, hospedaje del fantasma de su dueño, que muchos turistas afirman haber visto porque, se murmura, es un castillo embrujado y con muertes inexplicables.

Castillo de Durham

Construido en el siglo 11 por los normandos, es del tipo de edificaciones que se levantan sobre un promontorio natural que facilita la defensa. Pasó a convertirse en residencia del obispado y ganó fama como lugar de peregrinaje hacia su catedral. Fue sede episcopal hasta que se donó a la Universidad y, actualmente, alberga a 100 estudiantes que viven principalmente en la torre. En 1986, fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

Castillo de Windsor

Se encuentra en el condado de Berkshire. Todos lo conocemos porque es la residencia real donde la reina Isabel pasa sus fines de semana. Se levantó en el siglo 12 y ha resistido bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial e incendios. En él, viven y trabajan cerca de 500 personas. Puedes visitar los aposentos reales, la capilla de San Jorge, la enorme exhibición pictórica y la curiosa y no menos bella casa de muñecas de la reina María, que muestra una residencia completa a escala pequeña y contiene hasta una biblioteca con los ejemplares de los escritores de la época, todo en miniatura.

Castillo de Dover

Una enorme fortaleza defensiva de gran relevancia en la historia militar. Fue fundado por el rey Enrique II de Inglaterra, en el siglo 12, y se le conoce como “La llave de Inglaterra” por ocupar un gran sitio estratégico. Es el castillo más grande de Inglaterra, en el condado de Kent, con túneles secretos que pueden albergar hasta dos mil hombres y cuenta la historia que sirvieron de recinto para diversas operaciones secretas, porque las comunicaciones no podían ser interceptadas desde el exterior. Visita estos pasadizos que recrean con todo detalle la vida en su interior, las cocinas, los dormitorios y hasta el hospital de campaña que se instaló provisoriamente. Al estar a más de 300 metros sobre el nivel del mar, puedes ascender caminando a lo largo de hermosas calles que atraviesan el parque. La magnificencia de la edificación que aparece ante los ojos demuestra la dimensión de lo que es una real fortaleza.