Festival de Vida y Muerte

Panteón en el parque Xcaret CancúnLa primera vez que escuché sobre un Festival de Vida y Muerte se me hizo curioso el nombre, pero conociendo la mexicanísima costumbre de reírnos de “La huesuda”, me lancé con unos amigos hasta el parque Xcaret a ver de qué se trataba.

Cuando llegamos todavía era día y lo primero que me impresionó fue la cantidad de flores de cempasúchil que había por todos lados. Había perros, coronas y cantidad de arreglos, tanto en la entrada del parque, como a lo largo de los caminos, llenando el lugar de pétalos color naranja. Lo siguiente que noté fue el olor a incienso y a copal.

Conseguí un programa y entre todos decidimos qué espectáculos nos interesaba ver, pues había obras de teatro, recorridos guiados, conciertos, exposiciones de danza, pintura, altares de muertos y muestras gastronómicas y artesanales.

Los altares eran visita obligada, así que nos dirigimos al área marcada en el mapa. Conforme fuimos recorriendo la exposición me fui sorprendiendo cada vez más de la creatividad y el ingenio de los artesanos. Altares a Frida Kahlo, Pedro Infante y cualquier cantidad de personajes famosos se levantaban uno junto al otro. Veladoras, incienso, flores, fotos, papel picado y aserrín coloreado formaban verdaderas obras de arte. En cada uno de ellos había la reglamentaria comida, cigarros y botellas.

Cuando nos dio hambre nos paramos en un puesto de comida y compramos pan de muerto, chocolate caliente, esquites, churros y tamales. Una vez recuperadas las fuerzas corrimos a ver el primer espectáculo. Era una representación del Popol-Vuh, el libro sagrado de los mayas. Los artistas estaban caracterizados como los dioses antiguos y jugaron un impactante juego de pelota prehispánica.

Ya había caído la noche y la vista era impresionante. Desde varios puntos del parque se podían ver las ceibas de lo alto del cementerio y todas las tumbas estaban iluminadas por veladoras. El olor a incienso y copal, a flores y a comida se había intensificado y se mezclaba con los acordes de la música, los rezos y los murmullos de la gente.

Se estaba presentando una obra de teatro muy divertida y apenas logramos alcanzar lugar. Nos sentamos en las escaleras de piedra del foro y disfrutamos de “Cada quién su Frida”. Ya terminamos tarde, y aunque el camino de regreso a casa era largo todos coincidimos en que había valido la pena la excursión.

El Festival de Vida y Muerte se lleva a cabo cada año en Xcaret, del 30 de octubre al 2 de noviembre. Me pregunto qué sorpresas tendrán preparadas para esta edición.