El viaje de tus sueños.

Hay un juego que solía jugar con mis papás cuando era niño, y que todavía me sigue gustando mucho. Imagino que me gano un premio, y en seguida comienzo a soñar despierto que uso ese dinero para  viajar a algún lugar del mundo,  en compañía de alguien, generalmente con quien esté más contento en ese momento.

Supongo que ese juego de soñar despierto con visitar lugares lejanos era más común hace muchos años, cuando la tecnología era menos sofisticada, y los viajes estaban lejos del alcance de la mayoría, particularmente en el México de mediados del siglo XX. En ese entonces un viaje a Estados Unidos o a Europa era un auténtico lujo, algo casi exclusivo para personas con un alto poder adquisitivo, y al que las clases medias solamente podían acceder a través de los libros o de los sueños.

Los destinos soñados varían de persona a persona. Hay quienes sueñan con viajar a Egipto para conocer las pirámides, a Nueva York para revivir toda la magia de Broadway, a Londres para ver los lugares donde vive la realeza o a Japón para   admirar las ciudades del futuro. Otros sueñan con, tomar un crucero a donde sea, asistir a la  ópera de Sídney, recorrer un castillo en Escocia, o navegar entre los fiordos noruegos y ver la aurora boreal.

Lo más hermoso de soñar despierto con viajar es que no existen problemas, no hay aduanas, pasaportes, boletos caros, o noches de hotel incosteables; tampoco largas filas, y mucho menos visas que pueden ser negadas. En los sueños estamos directamente en el lugar que añoramos, sin complicaciones y en minutos.

La inspiración puede venir de todos lados, de una película, de un libro, una revista en el súper, de un cuento, o una conversación. Si sabes que existe y quieres conocerlo, puedes imaginarte en ese lugar.

Algunos de esos sueños se hacen realidad, otros permanecen en la mente de cada quién, o como planes con los amigos y los seres queridos. Y aunque algunos sueños se ven muy lejanos, lo importante es nunca dejar de soñar con conocer lugares y hacer amigos, vivir experiencias y recuerdos que nos  acompañen hasta el final. Recuerdos que probablemente algún día parecerán un sueño, tal y como empezaron, porque todos los viajes comienzan siendo un sueño.

¿Y tú, adónde harías el viaje de tus sueños y con quién?