Yo, acampo en el Sheraton

La primera vez que escuché la frase me dio mucha risa, e incluso le reclamé al autor su falta de espíritu aventurero.  Claro, que de entonces a ahora han pasado algunos años y mi espíritu de aventura ha sido opacado por la necesidad de comodidades que considero  básicas, como plomería interior, mosquiteros y agua corriente.

La verdad es que eso de convivir con la naturaleza es muy bonito, siempre que sea por períodos cortos de tiempo ¡y con un baño cerca! Ya no hablemos de una regadera con agua caliente o una estufa donde cocinar algo decentemente.

Aunque nunca he dormido propiamente bajo las estrellas, sí me ha tocado pasar la noche en sacos de dormir y en sitios donde las condiciones de higiene no son precisamente iguales a las de un hotel de cinco estrellas y ya con eso tuve suficiente para no querer aventurarme por completo en medio de la selva, a que me coman los mosquitos cada vez que asomo la cabeza fuera de la tienda.

Lo ideal para quienes no quieren atender los llamados de la naturaleza detrás de unos arbustos, pero tampoco quieren una experiencia tan estéril como un hotel de gran turismo donde todo está perfectamente controlado, son los hoteles ecológicos.  En estos también hay niveles, desde lugares en donde duermes en tiendas de campaña, como el Okavango, en Veracruz, que es ideal para quienes además de buscar una sensación de comunión con la Madre Tierra,  son entusiastas de los deportes de aventura.

En un plan algo más establecido, pero también tirándole a rústico, está Chicanna, en Campeche, que ofrece estructuras de construcción estilo maya, con materiales naturales que se consiguen en la región.  Este es el tipo de lugar en el que no tienes que preocuparte por dónde te vas a bañar o qué vas a comer, pues cuentan con un restaurante de comida típica y una alberca donde refrescarte.

La mejor combinación entre convivencia con la naturaleza, lujo y comodidad la puedes encontrar en hoteles como el Rodavento, en Valle de Bravo, que si bien está rodeado de montañas y tiene hasta un lago privado, ofrece habitaciones con aire acondicionado y secadora de cabello. ¡Definitivamente mi tipo de lugar!

Total, que a unos años de distancia tengo que coincidir con mi amigo. Yo, acampo en el Sheraton. ¿Dónde quieres acampar tú?