La Ruta del Vino en México

Fotos: Flickr

Cuenta una leyenda que Hernán Cortés y sus soldados acabaron rápidamente con sus reservas de vino festejando la conquista del imperio azteca. Debido a esto, una de las primeras órdenes de Cortés como gobernador, fue ordenar la plantación de viñedos por toda la Nueva España. Desde entonces hasta hoy, el cultivo de la vid en México ha evolucionado hasta convertir al país en un importante productor de vinos en el mundo.

La mayor parte de la producción vinícola mexicana se concentra en el norte de Baja California, gracias a las condiciones del clima mediterráneo que prevalecen en el Valle de Guadalupe, en donde se encuentran las casas vinícolas más importantes del país, las cuales integran la Ruta del Vino. Cada año, las principales bodegas del valle de Ensenada organizan la Fiesta de la Vendimia para conmemorar el nacimiento del vino en la región. En esta ocasión, la celebración se llevará a cabo del 6 al 22 de agosto, con una serie de eventos culturales, musicales y gastronómicos.

Si tú eres un aficionado o un experto consumidor de buenos vinos, te recomiendo visitar esta interesante ruta que se divide en cuatro recorridos. En cada uno de ellos, podrás visitar varias bodegas familiares y de grandes productores, como la Casa Domecq, L.A. Cetto, Monte Xanic y Adobe Guadalupe. En este viaje ampliarás tus conocimientos sobre el cultivo de la vid y sus procesos de elaboración, desde su recolección o vendimia, hasta su almacenamiento en las barricas de roble; con recorridos guiados por expertos enólogos, quienes se encargarán de hacer crecer tu pasión por esta bebida milenaria y además, ¡te invitarán a probar muchos tipos de vinos!

Además, cerca de las cavas existen sitios en donde se rentan bicicletas de montaña o se ofrecen paseos a caballo, los cuales son una buena alternativa para conocer otras áreas cercanas en el valle, como el Arroyo de Guadalupe, las aguas termales de San Antonio Nécua, o la cascada el Salto del Agua. También, la mayoría de las bodegas vinícolas tienen restaurantes y boutiques, en donde podrás comprar las mejores botellas de la región y poner en práctica lo que hayas aprendido en las catas de vinos.

Después de tu recorrido, te invito a sentarte en uno de los comedores, ordenar una copa de vino Merlot y acompañarla con un exquisito platillo de carne de pato o un delicioso plato de quesos, y así finalizar tu viaje a la Ruta del Vino disfrutando la vista a los viñedos del Valle de Guadalupe.