Cruceros saliendo de México con todo incluido

En los últimos años los cruceros en México todo incluido han proliferado, estos viajes en barco los hay para todos los gustos y públicos. Cada vez son más los viajeros que eligen los cruceros como forma de viajar. Atrás quedaron los prejuicios que los ubicaban como destinados a un público acotado o que privilegiaban la vida a bordo, sin que importara los puertos que tocaba. Hoy gente de todas las edades, familias, grupos de amigos, parejas jóvenes o con muchos años, aprovechan las ventajas de viajar en barco como un divertido medio de transporte para conocer ciudades, culturas, playas, sitios históricos.

Ya existen verdaderos fans que sólo toman cruceros cuando emprenden un viaje. Las razones son sencillas: un crucero soluciona varios temas a la vez. Es un hotel flotante con todas las comodidades que viaja de noche y ancla de día en ciudades diferentes a las que se puede conocer sin ir improvisando en el momento o sumándose a una excursión organizada desde el barco. Hotel, traslados, comidas, bebidas, actividades y destinos, todo en uno.

Existen numerosas empresas navieras que ofrecen cruceros por el Caribe: MSC, Royal Caribbean, Norwegian, Carnival, Costa, Azamara, Celebrity, entre otros. Cada una tiene su estilo y es importante conocerlo para ver cuál es la que mejor se adapta a nuestras necesidades. Algunas apuntan a un público joven y single y propondrán actividades acordes; otros apuntan a las familias con hijos pequeños y adolescentes y cuentan impresionantes clubes de niños, entretenimientos para ellos y albercas que son verdaderos parques acuáticos mientras que otros tienen un perfil aventurero e incluyen en la propuesta y tarifas las excursiones están orientadas a un intercambio directo con el medio ambiente, desde buceo con tiburones a visitas a aldeas indígenas.

Más de cuatrocientos cruceros hacen escala en distintas ciudades de México: Cabo San Lucas, Cozumel, Ensenada, Huatulco, Mahahual, Mazatlán, Mérida, Puerto Vallarta y Tapachula, pero ninguno parte de ellas, por lo que hay que ir hasta la ciudad puerto de salida para iniciar el viaje. La mayoría parten de distintas ciudades del estado de Florida, ya sea Miami, Fort Lauderdale o Tampa.

Además de la compañía naviera y el estilo de viajero al que apunta, a la hora de elegir un crucero también es importante tener en cuenta:

Cantidad de días. Un crucero estándar oscila entre las 3 y las 10 noches, aunque existen minicruceros de 3 días. Es recomendable sumar una noche en el puerto de salida para no estresarnos con los vuelos y conexiones.

Itinerario. Es importante estudiar el itinerario tomando en cuenta el horario de llegada a una escala y el horario de partida como para programar las excursiones, si es que quieres hacerlas. Si la escala no es tan interesante, puedes dar una vuelta por tu cuenta y quedarte en el barco.

El barco. Pasarás en él la mayor parte del viaje, por lo que vale la pena estudiar las diferencias entre ellos. Los barcos se clasifican según su tamaño, categoría y año de construcción. Según su tamaño, se clasifican en pequeños, de hasta 10.000  toneladas y llevan entre 300 y 800 pasajeros; los medianos, de 10.000 a 40.000  toneladas, llevan entre 800 y 1900 pasajeros y los grandes, de 40.000 a más de 100.000 toneladas, llevan hasta 3000 pasajeros. Cada uno tiene sus ventajas y desventajas. Mientras que los grandes aseguran diversión, los más pequeños acceden a mayor cantidad de puertos, vedados a los grandes paquebotes porque el calado no lo permite. Al igual que los hoteles, los barcos se clasifican de 3 a 6 estrellas. El año de construcción es importante porque cuanto más nuevo sea, contará con elementos técnicos que harán la navegación más confortable.

El camarote. Los camarotes de cruceros en el área central del barco y por encima de la línea de flotación, son donde menos se siente el movimiento del barco. También es preferible elegir uno que esté lejos de ascensores, lavandería y la sala de máquinas que suele estar en la popa del barco. Existen 4 tipos de camarotes: interiores, exteriores, exteriores con balcón y suites. Elegir uno u otro, dependerá de la cantidad de pasajeros y el presupuesto.

El precio. Para no llevarse sorpresas, conviene preguntar si el precio final por persona incluye tasas de embarque y propinas. También conviene averiguar si están incluidas las bebidas alcohólicas, todas o con restricciones, y saber de antemano todo lo que tenga un costo extra. Esto varía de crucero a crucero.