La tradición de los cruceros por el Caribe

La tradición de los cruceros por el Caribe es, por así decirlo, una quimera que ha trascendido generaciones. Es casi un deber que va más allá de la decisión propia el embarcarse en ese viaje, es decir, los abuelos, los padres, los hermanos mayores, todos han realizado su crucero para celebrar eventos significativos : la luna de miel por supuesto, los quince años, las bodas de plata y oro, la graduación, y una serie de eventos que significan una fecha muy especial y que por supuesto necesitan de un acontecimiento superior que deje para el futuro una episodio imborrable en la memoria de su familia.

Si eres de los que gustan de perpetuar estas sanas tradiciones familiares, la buena noticia es que la oferta para estos viajes en barco es variada y nutrida, es decir tienes los clásicos cruceros por el caribe saliendo de Miami, los cruceros para luna de miel, los cruceros baratos, etc. En realidad los cruceros que realizan los recorridos caribeños salen de distintos puertos, siendo los más comunes: Fort Lauderdale, Miami y Puerto Cañaveral en Estados Unidos, La Romana en República Dominicana, San Juan en Puerto Rico y actualmente se están reactivando también los cruceros que salen de México en Cozumel, Quintana Roo y Progreso, Yucatán, como puertos de salida para algunas compañías de cruceros. Los itinerarios por supuesto varían así como el número de noches en cada uno de los paquetes y claro también las cada vez más numerosas compañías navieras que ofrecen estos servicios.

Los destinos son del mismo modo heterogéneos, pero casi siempre son los típicos, que claro está, nuestros predecesores insisten en la importancia de la pernocta y no con falta de razón. Nassau en las Bahamas con su  Paradise Island sigue seduciendo a los más conspicuos visitantes como también las playas de Princess Cays y Coco Cay ; Saint Thomas en las Islas Vírgenes mantiene incólume su belleza y atractivo de antaño, como Road Town, con sus playas y caletas escondidas; la Isla Grand Turk que fue la primera isla a la que llego Cristóbal Colón el 12 de octubre de 1492 es de una belleza inconmensurable; la Isla del Gran Caimán que es la más grande de las Islas Caimán con su Seven miles beach sigue atrayendo a propios y extraños, sus arrecifes siguen siendo un paraíso para los amantes del buceo y el esnórquel; Cozumel por supuesto con el encanto de sus largas playas de arena blanca y sus aguas cristalinas también es uno de los destinos preferidos; Cayo Hueso en Florida, refugio permanente de Ernest Hemingway en sus mejores momentos, conserva hoy un perfil cultural muy atractivo que se puede vivir en el Muelle de Mallory Square al atardecer con actuaciones callejeras de artistas venidos un poco de todos lados; la Isla de Roatán en Honduras tiene un exotismo tropical incomparable; Saint John´s en Antigua y Barbuda es el principal puerto de llegada y su atractivo no tiene discusión; y en fin, Fort-de–France en Martinica tiene su atractivo como Pointe-á-Pitre en Isla Guadalupe. Es decir el Mar Caribe y las Antillas poseen un sinfín de rincones mágicos y exóticos, aquí solo mencionamos algunos de los puntos de llegada más emblemáticos y tradicionales en los ya míticos Cruceros del Caribe.

No dejes de contemplar la posibilidad de un crucero por el Caribe en tus próximas vacaciones, sobre todo si quieres quedar bien y agasajar a un ser querido, recuerda que la experiencia será inolvidable, y cosecharás momentos e imágenes que se quedarán contigo para siempre.