Cruceros en el Mediterráneo rumbo al sabor de Barcelona

En tu próximo viaje a través de cruceros en el Mediterráneo, tienes que ir a Barcelona. Te esperan excelentes bodegas con ambiente genuino y sabor de otro mundo.

Más allá del modernismo

Barcelona es uno de los puertos europeos con más tráfico. Así que seguro que podrás encontrar un barco que te acerque a la capital de Cataluña. Es cierto que tu guía de viaje te dejará bien claro que tienes que ver toda aquella arquitectura de tiempos modernistas, con el gran Gaudí incluido. Pero cierra por un momento esas instrucciones y hazme caso. Lleva tu paladar a disfrutar en algunos de los mejores bares, restaurantes y bodegas de la ciudad. No son los de moda, es cierto, ¡pero son los de siempre!

Bar Bodega Quimet

Es un sitio de toda la vida. El barrio le da carácter, pero el mismo Quimet le da personalidad a las calles de esta zona de Barcelona. Es un rincón excelente para probar los embutidos y las aceitunas, o excelentes tapas hechas de forma casera e informal, y a al mismo tiempo degustar cava o vinos de distintos rincones de España.

La Bodegueta de Miguel

Nou Barris es una zona que se pobló con la inmigración de los años cincuentas y sesentas. Gente del sur de España venía a la Barcelona industrial, ese motor económico que no deja de funcionar pese a la crisis. Es un bar de jubilados, de gente de aquellas calles, y excelente para comer anchoas y vinos a precios muy, pero muy, económicos.

Bar Bodega Cal Pep

Este sitio lleva algunos años funcionando. Comenzó en 1937, cuando Pep era el dueño. Si quieres comer bocadillos, las mejores tortillas de papa y un vermut Perruchi, entonces baja del barco y ¡ven aquí enseguida!

Bar Bodega Bartolí

Otro sitio con muchas décadas encima. Abrió en la década de los treintas del siglo pasado y no ha parado en servir vino y moscatel a granel, y su gran oferta: caracoles a la llauna.

Bodega 1900

La firma de un Adrià está en este sitio. Albert, hermano del famoso chef, maneja la cocina de esta bodega, donde pese a llevar un apellido de vanguardia, todo el sabor sigue siendo como aquellos que se ofrecían a principios del siglo pasado. Los ahumados y el escabeche son para repetir ¡hasta reventar!

Cal Marino

Antes, este local era un taller mecánico. Hoy, no hay grasa ni coches con desperfectos. Lo que encontrarás son barricas llenas de vinos y cavas. Pero también podrás saborear las mejores cervezas artesanas que se están elaborando en Cataluña. No salgas sin comer las croquetas. Dicen que tal vez son las mejores de Barcelona.