¿Sabes cuáles son los mejores viajes durante el embarazo?

¿Estás atravesando uno de los más importantes momentos de tu vida y te preguntas cuáles son los mejores viajes durante el embarazo? Uno es concretar ese viejo anhelo de viajar en un crucero. ¿Por qué no hacerlo realidad? Si quieres, puedes.

Hoy, como nunca antes, las empresas están capacitadas para brindarte los cuidados para que tu viaje sea por demás placentero. Posees las ganas, pero toma los recaudos. Esa es nuestra única advertencia. Y por ello aquí te brindaremos algunos tips para que tengas en cuenta a la hora de contratar tu crucero.

Antes de zarpar 

Es una obligación: tienes que anunciar que estás en etapa de gestación. Podría sonar a una obviedad pero debe ser la primera cláusula, ya que las compañías han establecido políticas muy estrictas referentes a las mujeres que viajan embarazadas. Así también se asegurarán de que el barco que elegiste cumpla con los requisitos para tu estado.

Te solicitan que presentes un certificado médico que declare que te encuentras en buen estado de salud, que estás en condiciones de emprender la travesía, que no estás bajo un embarazo de riesgo y la fecha para la que se prevé el parto. Lo debes presentar previo a la partida.

Hay compañías que no tienen restricciones, o sea que permiten viajar a mujeres en cualquier período de gestación. Otras admiten a embarazadas si no exceden las 23 o las 24 semanas al término del crucero. Algunas llegan a las 28 semanas al momento de embarcar.

Si vas a viajar a destinos internacionales es recomendable que estés al día con tu calendario de vacunación, además de consultar qué vacunas son necesarias para entrar en los países que visitarás, sobre todo si son de clima tropical. Rastrea el listado de vacunas por país, pero siempre bajo la mirada atenta de tu médico obstetra.

Cuidados médicos 

Los barcos generalmente cuentan con un consultorio básico, con un médico general y enfermeros, equipamiento y medicamentos necesarios para tratar emergencias. Si en medio de la travesía requieres de otro tipo de atención, más específica, puedes ser transportada a un hospital en tierra firme en el destino más cercano.

La atención que recibas en el consultorio carga un costo adicional que pagas antes de desembarcar. Recuerda revisar tu cobertura médica y, si te parece insuficiente, compra una póliza de viajero por si necesitas cuidados en territorio internacional.

Un día a bordo 

En todas las cubiertas encuentras lugares para descansar, siempre hay poltronas reclinables en las terrazas o butacas mullidas en bares y áreas comunes. A medida para ti y tu panza. Si precisas una cabina más amplia o una cama más grande de lo normal, puedes solicitarla. También puedes consignar si haces alguna dieta especial o tienes restricciones en algunos alimentos.

Las distancias en el barco no son un problema para tu estado. Si necesitas caminar para que tus piernas estén en movimiento puedes desplazarte por todo el crucero y ejercitarte al mismo tiempo. Pero si debes reposar porque tu peso ya lo pide, quédate donde lo desees que el servicio llegará a ti.

Las compañías navieras tratarán en todo momento de facilitarte tu estadía, con un trato diferencial que vivirás como pequeños mimos.

Un viaje en crucero es un auténtico centro de bienestar. Imagínate disfrutando de grandes momentos de relax antes de la llegada de tu bebé.