Un mundo de cruceros: la Isla de Komodo en Indonesia

Con los cruceros Azamara hay paquetes por Indonesia con recorridos de exóticos destinos y uno de ellos es la isla de Komodo, la cual alberga impresionantes remanentes del jurásico.

Dónde estamos

La casa del dragón de Komodo, descendiente de los dinosaurios, es uno de los lugares más apartados del planeta y es una de las siete maravillas naturales (declaración 2011).

El Parque Nacional de Komodo incluye tres islas: Komodo, Rinca y Padar. Se trata de una de las zonas más extraordinarias y exuberantes del continente asiático porque sus horizontes volcánicos y la presencia de dos océanos, Pacífico e Índico, le otorgan características únicas.

Sus fondos marinos, que tienen la particularidad de albergar las placas tectónicas euroasiática e indo australiana, ostentan escenarios espectaculares. Esta región se alza justo en el centro del archipiélago indonesio, entre las islas de Sumbawa y la de Flores.

Los fondos marinos

Es uno de los más excelsos paraísos para el submarinismo. Ya sea que decidas bucear o simplemente snorkelear, las sensaciones aquí son extraordinarias y la variedad de corales es impresionante: casi 400 especies distintas habitan en estos abismos marinos.

Si de esponjas hablamos, hay más de setenta diversas especies, además de que 1,000 tipos de peces convierten este acuario natural en uno de los más fantásticos del planeta.

La población de ballenas, delfines, rayas y tortugas marinas complementan un escenario inolvidable para los más exigentes amantes de las profundidades marinas.

Las playas de aguas transparentes y arena blanca, rodeadas de paisajes de sabanas, picachos volcánicos y bosques, son idílicas y perfectas para pasar días lejos de todo bullicio y contaminación. Entre éstas, la playa Rosa es una de las más bellas y exóticas.

Los descendientes del jurásico

La Isla de Komodo forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico -de ahí sus características volcánicas- y es hogar de los fabulosos Dragones de Komodo.

Ya en épocas medievales, las crónicas señalaban a la región como el hogar de estos míticos dragones. Estas tierras ignotas han sido su hábitat desde tiempos inmemoriales.

Los descendientes de los dinosaurios pueden medir hasta 3 metros de largo y pesar 200 kilogramos. Sus primeros años de vida los pasan en las partes altas de los árboles para evitar ser devorados por su propia especie.

El dragón tiene un extraordinario olfato y puede alcanzar una velocidad de hasta 20 kilómetros por hora; entre sus presas predilectas están los jabalíes, bueyes, caballos, y ciervos.

Los paseos por la isla para conocer a este único animal de lengua bífida amarilla y piel rugosa, como una armadura medieval, es una experiencia de lo más excitante. Por supuesto, estas expediciones tienen que realizarse en grupo y acompañados por los guías del parque, que son los guardas forestales.

No cabe la menor duda de que encontrarse con estos supervivientes del jurásico cara a cara nos remite a las antiguas y míticas historias de los dragones de las crónicas primitivas más extraordinarias.

Los monstruos de Komodo -como también son conocidos- son las estrellas de la “película” aquí. Todos los visitantes quieren tener un encuentro con este lagarto gigante prehistórico y testimonio vivo de los tiempos más remotos de nuestro planeta.

Las islas aledañas

Desde la Isla de Komodo o la de Flores -que es la más poblada de la región y cuenta con aeropuerto- se pueden realizar excursiones a las islas vecinas.

Por ejemplo, a la isla de Rinca se llega en lanchas motorizadas y ahí la población de dragones es importante, lo cual hace que los encuentros sean constantes. También es interesante el avistamiento de su imponente variedad de aves.

La isla vecina de Kalong regala un fenómeno espectacular con miles de murciélagos que salen en enormes contingentes al unísono de las cuevas en las montañas.

Por la zona, la isla de Bidadari es de portentosos fondos marinos y un lugar perfecto para bucear o practicar el snorkeling. Finalmente, una visita que vale la pena es en la isla de Flores porque la cueva de Batu Cermin (piedra de espejo) ofrece paisajes de cascadas y lagos interiores sobrecogedores.

En fin, sin duda hay un mundo de cruceros. Si quieres experimentar uno de los más extravagantes, Azamara te ofrece navegar por el excéntrico Cinturón de Fuego del Pacífico, incluyendo la isla de Komodo, que no tienen parangón. La experiencia resulta excitante, de fuertes sensaciones, y, por supuesto, inolvidable. Consulta tu agencia de viajes PriceTravel y reserva uno de los cruceros exóticos y más insólitos de su amplio menú de circunnavegaciones. Y, sobre todo, que tengas muy buen viaje.