Tour en el Amazonas: una noche entre los árboles

Si eres de los que cuando viajan se reservan siempre un tiempo para la aventura y los deportes extremos, un tour en el amazonas quizá no sea nada de lo normal. Pero, si quieres sumar una experiencia totalmente novedosa a tu colección, prueba trepar los árboles gigantes en el corazón del Amazonas: el samaúma y el angelim.

La experiencia de trepar un árbol gigante en un tour en el Amazonas es única.

La experiencia de trepar un árbol gigante en Amazonas, e incluso dormir en él, es única. /FOTO Mario Cherrutti

El tour

Leónidas Principe es un fotógrafo franco italiano que encontró en la selva amazónica su lugar en el mundo. Él, junto a su familia, dirigen excursiones de no más de seis personas, en distintos puntos en los alrededores de Manaos.

Después de una caminata de por sí atractiva, el grupo se reúne en torno a dos de los árboles más grandes del Amazonas: el samaúma, o ceiba pentandra, y el angelim, o Dinizia excelsa. Se trata de dos especies que pueden llegar a los 70 metros de altura y sus troncos alcanzan a veces los 3 metros de diámetro. En la base del árbol, Leonidas y sus asistentes ya tienen preparadas sogas, poleas y arneses con los que, cada uno, manejará su propio ascenso al árbol.

Leónidas reparte cascos y guantes, revisa todos los mosquetones y arneses, da las últimas instrucciones y sube junto con el grupo a quien va guiando y fotografiando.

El ascenso

A medida que vayas subiendo, te irás sintiendo parte de este árbol que, en el caso del samaúma, fue sagrado para la cultura maya, por quienes era conocido como Yaxché. Poco a poco, la imponente floresta amazónica irá quedando a tus pies. Cada participante puede regular la velocidad de ascenso. Habrá quienes, a fuerza de brazos, estén en lo alto en 45 minutos. Otros irán parando y observando aves, monos, orquídeas, mariposas, o se quedarán disfrutando de la sensación que estar suspendidos de una rama, brazos, piernas y cabeza colgando, rodeados de la exuberancia amazónica.

Los más osados pueden optar por pasar la noche en el árbol. Sí, Leónidas y compañía organizan también inmersiones en la selva profunda que incluyen no sólo el ascenso a los árboles, sino pasar la noche en ellos en camastros que se suspenden de sus ramas.

Si buscas una comunión total con la naturaleza y no retrocedes ante los desafíos, trepa y duerme en un árbol en plena selva amazónica, será una experiencia que jamás olvidarás.