El Parque Eco Arqueológico Copalita y el Mariposario Yeé lo Beé

Oaxaca tiene dos bellezas naturales que debes visitar: el Parque Eco Arqueológico Copalita y el Mariposario Yeé lo Beé.

El Mariposario Yeé lo Beé (“flor del cielo” en zapoteco), es una de las mayores atracciones de Huatulco. Ingresar en él es entregarse a los colores y el asombro que tomará a grandes y chicos por igual. Se trata del centro de investigación, reproducción, muestra y educación ambiental sobre las mariposas más grande de Latinoamérica, un sitio único para conocer más sobre uno de los más vistosos insectos. Por su ubicación especial, que incluye playa, montaña y selva, en Huatulco existen 25 especies nativas de mariposas. Y el vivero del sitio le hace justicia a esa diversidad, al contener más de 15,000 plantas, que comparte espacio con un iguanario y una ludoteca.

Además de la visita al mariposario, debes saber que Huatulco también es el nombre de un Parque Nacional que posee 120 kilómetros cuadrados y, desde 2006, se reconoce como Reserva de la Biosfera. Afortunadamente, la protección de árboles, aves y arrecifes de coral, no ha significado el desplazamiento de la comunidad. Al contrario, la comunidad es ferviente defensora de su medio ambiente, como lo demuestran cada Semana Santa, cuando los vecinos suben hasta la Cruz del Monte por un sendero de cuatro kilómetros. Este mismo recorrido de varias horas se puede hacer todo el año  en compañía de un guía que te irá revelando los secretos de este paraíso verde.

Y si adoras la naturaleza, no te puedes perder, Copalita, donde la laguna se une con el mar. En el Parque Eco Arqueológico se puede visitar el sitio de Bocana del Río, cuyos vestigios de más años, son del siglo X a.C., como el juego de pelota, ubicado en la parte central del sitio. Una piedra, que se conoce popularmente como “la piedra de los sacrificios”, está al borde del acantilado y posee una vista magnífica de la costa. También se reconocen claramente restos de terrazas, estructuras, plataformas y rocas diversas que constituyen de gran interés cultural, como la Cara de Piedra que se distingue claramente desde el mar.

En la playa, podrás pasar largas horas siguiendo los trazos negros que deja el paso del mar, los mismos trazos que, como tú, alguna vez vieron los primeros habitantes de estas costas.