Tabasco tiene las mejores actividades de Ecoturismo en México

Si buscas actividades de ecoturismo en México piensa en la cultura, en la naturaleza y en la gente de Tabasco. Un destino inmejorable.

Dos días y la lluvia no se detiene. Todo es agua, el cielo se cae constantemente y el suelo ya naufraga, y con él, todo Tabasco. Siempre advierten que Tabasco es 80% agua, pero asombra ver tanta agua al mismo tiempo. Sin embargo, debajo de las chamarras empapadas y las botas completamente húmedas ¡es imposible imaginar esta región de otra manera!

Viaje a la Sierra

Imaginate llegar a la selva de Tabasco por la noche. Con la oscuridad que no te deja ver mucho y la luz de una luna llena como lámpara. Sólo logras distinguir una pequeña construcción que consta de un mostrador y una serie de bancas hechas con pedazos de grandes árboles caídos por el tiempo y muy seguramente por la humedad. Es un hotel pequeño, de alma selvática. Pero no ves nada más, algo así como cuartos, pasillos o construcciones semejantes a un hotel. En ese momento te dicen que dejes la inquietud de la ciudad y esperes, el hotel está cerca, no es ahí precisamente. Unas personas muy tabasqueñas, sonrientes y con gran agilidad para desplazarse por un camino, te llevan hacia un caudaloso río, te ayudan con las maletas y, tal vez, con tu poca habilidad, también te ayudan para subir a una panga, que en momentos se dejaba arrastrar por las aguas de lluvia que habían caído durante las últimas 48 horas. Después de viajar por cinco minutos por aquel río, con vista a puentes colgantes y cascadas que caían precipitadamente, llegas a la habitación de tu hotel.

La noche sigue sin dejarte ver nada y el cansancio que cargas, después de caminar toda la tarde por una selva inundada con monos saraguatos aullando casi en el oído, hizo que durmieras plácidamente en tu habitación rodeada de selva y del interminable sonido de millones de insectos, sin darte cuenta de nada.

El cielo amaneció con ganas de traer más lluvia, pero eso no impidió que pudieras entrar al mundo de la selva. Desde temprano estás desayunando y sientes el picor de la salsa hecha con algún intenso chile de la región. Con las mismas botas húmedas del día anterior, comienzas las actividades: ciclismo de montaña, senderismo por la selva, visita al jardín botánico y a las cascadas, y un extenso viaje en canopy de mas de quinientos metros por lo alto de la densa vegetación. Todo está rodeado de enormes ceibas, plantas con escala de dinosaurio y una lluvia que nunca más te permitirá estar seco.

El hotel podría ser ficticio o no. La lluvia sí es real. Y la región también lo es: las Grutas de Coconá y la de las Canicas, las albercas de aguas sulfurosas (Hacienda Los Azufres) y los balnearios preparados para realizar actividades ecoturisticas (Balneario Río Puyacatengo), son sólo una pequeña probada de lo que encontrarás en Tabasco.

Ruta por los pantanos

Después de dormir nuevamente, recobras tus fuerzas y entiendes que la edad no pasa en balde. Tomas la carretera hacia la tierra de los pantanos, donde lo único que precisamente no existe, es tierra. El destino ahora serán los pantanos de Centla, una gran Reserva de la Biosfera importante por muchos motivos, entre los que sobresale que cuenta con más de 500 especies de flores. Esto convierte a esta zona en el museo de plantas acuáticas más importante de Mesoamérica. Además, alberga más de 523 especies de vertebrados, entre los que sobresalen las tortugas de agua dulce, cocodrilos, manatíes, entre otros.

Aquí las actividades físicas no le corresponden mucho a uno. Toda la actividad la lleva a cabo la gran riqueza de vida que existe aquí, lo que permite que, simplemente, te dejes llevar en panga para dedicarte a observar la vida normal de un gran pantano. Al principio, el recorrido es a través de las aguas del Grijalva y a los costados, se puede observar la vida diaria de los pescadores que viven en esta región, alimentados desde siempre por la riqueza del sitio. Pero, cuando la panga se integra a uno de los brazos mas pequeños del río, todo cambia. En poco tiempo, la embarcación viaja por un laberinto de canales que entran y salen de la espesa vegetación de la región. En embarcaciones más pequeñas –cayucos-, es posible penetrar a los canales más angostos y dejarse envolver por la vegetación del pantano, y observar fácilmente la vida de la fauna.

Bajando de la panga, con la mirada llena de agua y mangle, te diriges a Uyotot-Ja (Casa del Agua), la puerta de entrada a este ecosistema, un sitio donde existen salas de exposiciones idóneas para captar la importancia que esta Reserva tiene. Por la noche, viajarás nuevamente en cayuco, hasta una pequeña isla localizada en el laberinto de canales de los pantanos donde, con una hamaca, toneladas de repelente y una guía del Parque Museo de La Venta -tu destino del día siguiente- pasas la noche escuchando el inexistente sonido del agua de los pantanos, e imaginando tu visita a La Venta en pleno centro de Villahermosa, la casa de las cabezas colosales olmecas.

La lluvia ha regresado a esta región irremediablemente tropical, pero tus energías están inyectadas de emoción por seguir explorando esta región del país, conocida como la patria del cacao, la semilla que más tarde se transforma en algo que es difícil de dejar: el chocolate.

Hacía el noroeste de Villahermosa se pueden recorrer viejas haciendas cacaoteras (Hacienda la Luz) y conocer la manera en que crece y se transforma el cacao. Por esta región se encuentra también la Zona Arqueológica de Comalcalco, única ciudad Maya en Mesoamérica con una peculiaridad en su construcción: está construida con ladrillos de barro cocido.

La lluvia persiste. Pero ya no puedes imaginar a Tabasco sin ella.