Nanciyaga: de los más espectaculares Hoteles Ecológicos en el mundo

Es Nanciyaga, de los más espectaculares Hoteles Ecológicos en el mundo, en la Laguna de Catemaco en Veracruz se yergue esta joya ecológica. Desde hace ya algunos lustros el compromiso con el medio ambiente por parte del sector hotelero es una realidad en México y el mundo, ya hay cada día más empresas hoteleras que van apostando por una calidad de vida natural. El concepto ofrece cuestiones puntuales como: que el hotel sea en lugares con poca densidad de población, preponderancia por el uso de energía solar, cumplimiento de normas bioclimáticas, alimentación agro ecológica, actividades en contacto con la naturaleza, jabones, shampoos y dentro de lo posible materiales de construcción biodegradables, utilización de materiales reciclables, uso eficaz y racional de la energía y el agua, la no alteración y el respeto por el entorno natural, etc.

Las lanchas que hacen los recorridos por la bellísima Laguna de Catemaco ofrecen la opción de viajes específicos a La Reserva Ecológica de Nanciyaga en la Selva de los Tuxtlas, aunque también existe la posibilidad de acceder a ella por un buen camino de terracería desde Catemaco también. La reserva es un enclave tropical de inusual belleza y armonía donde se compaginan una diversidad espectacular de flora y fauna, donde el estruendo de los monos aulladores y la música de las aves acerca el alma a los orígenes, y la extravagante naturaleza con sus manantiales de aguas minerales y sus inusitadas formas  de árboles y plantas endémicas incitan a perderse en los enigmáticos caminos de la selva.

Nanciyaga favorece el ecoturismo sustentable reguardando y respetando sobre todas las cosas el entorno, en ese contexto ofrece alternativas distintas al viajero como los paseos por los senderos y puentes colgantes de la reserva con guías expertos que enriquecen el recorrido con explicaciones puntuales sobre la fauna y la flora, del mismo modo fomenta las tradiciones prehispánicas con los baños de temazcal y todo su ritual inherente, también existe un Planetario Prehispánico que los asistentes recorren en un rito solemne de purificación, asimismo se hayan dispersas itinerantemente por los senderos piezas olmecas que van apareciendo entre la exuberante vegetación como recordándonos que ellos fueron los primeros  habitantes de estos parajes extravagantes e inauditos. Atractiva resulta igualmente  la cabaña del chaman curandero que realiza las limpias tradicionales que son un distintivo de la región famosa por sus usos de la herbolaria y la medicina alternativa, asimismo son interesantes su teatro al aire libre realizado con enormes monolitos de la región y sus pequeñas cabañas donde se realizan tratamientos faciales con barro mineral y masajes corporales con esencias y aceites naturales, no menos interesantes resultan los manantiales de aguas minerales para el baño y la relajación. Otras actividades propuestas que son por supuesto también seductoras y que tiene que ver con el turismo de aventura, son por ejemplo los paseos por la selva y el lago con kayaks y canoas que permiten observar con detenimiento las aves, mamíferos y reptiles de la zona, espectacular resulta la observación de monos en las islas aledañas.

Todas las construcciones que se encuentran en la propiedad están cuidadosamente diseñadas para su integración al entorno y a la estética del lugar, se utilizan materiales naturales como: el bambú, barro, piedra, conchas de caracol, madera de la región, etc. El hotel alberga extraordinarias cabañas frente al lago con una vista idílica, su restaurante ofrece platillos típicos de la región con productos cultivados en la reserva.

Pasar la noche en la Selva de los Tuxtlas en Catemaco resulta una experiencia inolvidable, misteriosa; la obscuridad lo envuelve todo y los ecos, crujidos, aullidos, rugidos, rumores y murmullos son la comparsa nocturna, la soledad es acompañada por entidades de la noche que esperan impacientes la alborada en la aguas de la laguna que entonces parece encantada. Solo así, el hechizo de los Tuxtlas y la sabiduría de una cultura perdida son perceptibles, casi oíbles.

No dejes de acercarte a este rincón del mundo, después de estar en Nanciyaga tu vida será distinta, habrás descubierto la complejidad de lo sencillo, la naturaleza de la tierra, el encuentro contigo mismo y la sabiduría de los ancestros. No olvides tu cita con la tierra de los Olmecas, de los Tuxtlas y de los chamanes curanderos. Muy buen viaje.