Fairmont Mayakoba, un resort de lujo en armonía con la naturaleza

La naturaleza sostiene la vida universal de todos los seres. ( Dalai Lama) 

Ya se puede sentir el inminente final del verano,  sin embargo nunca es demasiado tarde para disfrutar de una ocasional escapada a la Riviera Maya. Vive una experiencia con estilo en  Mayakoba, y disfruta de ese anhelado ambiente de paz mientras convives con la naturaleza.

La entrada a Mayakoba tan imponente y majestuosa es una invitación a otro mundo. Los senderos señalizados son la bienvenida ideal para todos los amantes de la aventura ya que te rodeas por completo de vegetación selvática.

Entrada principal de Mayakoba

Al llegar al lobby de Fairmont Mayakoba me reciben con amabilidad y me ayudan con  mis maletas mientras me dirijo a la recepción para realizar el check-in. Durante el proceso me sorprenden con una deliciosa bebida de bienvenida sabor jamaica con romero y una toalla fresca perfecta para aliviar el calor.

Lobby

Signature Casita, habitaciones que desbordan confort

Terminando el proceso de registro me conducen a mi habitación en un carrito de golf. Puesto que el resort es muy extenso, tanto colaboradores como huéspedes  deben trasladarse en los vehículos que durante el día realizan diversas paradas ubicadas en lugares estratégicos de la propiedad. Asimismo, los más atléticos tienen a su disposición bicicletas que se pueden utilizar en cualquier momento.

Al llegar a mi habitación quedo completamente hipnotizada con todos los detalles, no obstante, el balcón y el baño se convierten en mis favoritos. En el balcón puedes disfrutar de la vista, y apreciar el canal que rodea  Mayakoba,  desde unas cómodas sillas mientras paladeas una deliciosa copa de vino.  Por otro lado, el baño cumplirá todos tus caprichos de relajación ya que no solo gozarás de su amplio espacio, sino que también dejarás todo tu estrés acumulado al utilizar la bañera, que le dará a tu velada un toque spa.

Signature Casita

Restaurante La Laguna, con sazón a México

A la hora del desayuno el Restaurante La Laguna ofrece un buffet repleto de delicias culinarias. Su distribución al estilo mercado mexicano le da un toque especial a cada estación con la que cuenta.  También es posible ordenar a la carta, sin embargo bastará una mirada para caer en el encanto de los alimentos.

La mezcla de exquisitos aromas en el ambiente es uno de los factores que te mantiene siempre en el buffet, especialmente en la estación de omelettes y chilaquiles. Asimismo,  la de quesadillas es ideal para calmar los antojos, ya que con tantos guisados a la vista no te bastará una ronda para probarlos.

Para los paladares dulces, la estación de waffles o de pan exigen al menos dos rondas, si es que te puedes detener una vez que los pruebas calientitos y crujientes.

Otra de las estaciones que capta mi atención es la del mole. Si eres un apasionado de este platillo artesanal y quieres probarlo en distintas presentaciones, no dudes en  visitar las veces que sean necesarias esta estación, ya que no es muy común encontrarla.

Durante el desayuno, el servicio de los meseros es excelente y siempre están al pendiente si necesitas un refill de café o jugo. Es fácil caer en el hechizo de la atención por parte del personal del hotel.

Piscina Infinita, solo para adultos 

Satisfecha y probablemente con unos kilos extras después de salir del buffet, me queda claro que necesito relajarme antes de rendirme ante el sueño. Sin pensarlo dos veces me dirijo a la hipnotizante piscina infinity, área exclusiva para adultos, y me preparo para tomar el sol y descansar.

Definitivamente si te encuentras en pareja o con amigos esta es la sección donde debes permanecer.  El servicio de los meseros es excelente ya que no solo se aseguran que te sientas cómodo en tu camastro, acomodando las toallas y la sombrilla si así lo requieres,  sino que también te mantienen fresco y feliz con las mejores sugerencias de su coctelería y especialidades del menú.

Por si fuera poco, mientras disfrutas de la piscina cuentas con una vista privilegiada del canal que conecta a todos los resorts en Mayakoba y si estás atento te deleitarás con los distintos sonidos de la naturaleza.

Restaurante Brisas, de la parrilla a tu mesa

El tiempo se vuelve relativo mientras te hospedas en Fairmont Mayakoba y después de horas  de relajación, que se fueron volando, mi estómago me dice que es momento de ir a comer.

El restaurante Las Brisas  está ubicado frente al mar y no por nada es el lugar favorito de los amantes de la playa y las puestas de sol. Al mirar la carta me encuentro con una variedad de deliciosas opciones, sin embargo sigo la recomendación que me hicieron en la recepción y ordeno los ostiones en salsa de chile y ajo  junto con otras corazonadas personales como el crudo de atún, el medio pulpo de la región y el Wagyu Sirloin Steak .

Mientras espero mis alimentos, el mesero trae como entrada una variedad de panes caseros con mantequilla, recién salidos del horno y exquisitos. Resulta difícil detenerte una vez que los pruebas.

El servicio de nuevo increíble, los meseros son amables y saben recomendar bebidas que maridan con tus alimentos. Siendo amante del vino, me fascina degustar un Casa Madero Cabernet Sauvignon con la comida.  Este detalle me cautiva por completo y le da un  toque extra a mi velada.

Cuando llegan mis alimentos me resulta difícil decidir que platillo probar primero.  Las porciones son excelentes para degustar más opciones del menú. Comienzo con los ostiones y ¡wow!, exquisitos, altamente recomendados para quienes les parecen repulsivos los mariscos en su concha. Debo admitir que me propuse este reto ya que siempre evitaba probarlos, pero ahora puedo decir que me encantan los ostiones a la parrilla. La textura viscosa no se siente y la sazón del ajo y el chile es simplemente una obra maestra culinaria.

El Wagyu es otro platillo totalmente nuevo para mi paladar, sin embargo, resulta muy interesante probarlo ya que es un corte originario de japón y altamente cotizado. Se caracteriza por su marmoleado en las fibras musculares, lo que le da un sabor único una vez que sale de la parrilla. Si tienen la oportunidad no duden ordenarlo.

El crudo de atún  y el pulpo de la región también superan mis expectativas. Las láminas de atún son delgaditas y no domina ningún ingrediente en la salsa. Por otra parte, el pulpo está crujiente y se paladea de maravilla con la ensalada de arúgula que lo acompaña como guarnición.

Al finalizar con lo que se convirtió en cena estoy lista para regresar a mi habitación a descansar.  Al llegar me encuentro con una grata sorpresa, ya que no solo realizaron mi cortesía nocturna sino que también me dejaron unos ricos postres con dips de chocolate oscuro y blanco ideales para concluir mi velada.

Eco Tour, conoce la magia de Mayakoba

En la mañana me levanto temprano, lo que me resulta complejo porque la cama es tan suave como una nube que no quiero salir de entre las sábanas. Sin embargo,  me alisto, dejo  la habitación y me dirijo al muelle para comenzar la actividad más popular en Mayakoba, el Eco Tour.

A la hora indicada, el bote se acerca al muelle y los pasajeros abordamos. Después de una breve introducción por parte del guía comienza el recorrido.  Durante el trayecto se pueden observar escondidos o descansando entre los manglares a distintas especies de aves, tortugas y  uno que otro cocodrilo. La tranquilidad que te rodea es absoluta.  Los canales  de Mayakoba  conectan a todas las residencias, resorts y a su famoso campo de golf, donde anualmente se lleva a cabo el torneo Mayakoba Golf Classic.  El guía nos explica que los huéspedes y residentes  pueden visitar otros restaurantes dentro de Mayakoba, una ventaja si tienes antojo de probar platillos diferentes fuera de tu resort. Si quieres tener una experiencia 100% natural no te pierdas este tour.

El Pueblito Mayakoba, tradición mexicana

Algo que me encanta de Mayakoba es como han sabido reflejar la esencia de México en sus instalaciones. Prueba de ello es otra de sus atracciones llamada El Pueblito, que es una explanada tipo zócalo donde se sitúa una capilla estilo mexicana con detalles de madera en el retablo del altar. Cabe mencionar que en este lugar se celebran bodas espectaculares.  Además cada domingo puedes visitar el Farmers Market con productos totalmente mexicanos, donde hallarás desde comida, hasta artesanías, entre otras cosas. Por otro lado, a cinco minutos caminando puedes encontrar el hermoso cenote cristalino Burrodromo disponible de 9:00 a 12:00 hrs y de 14:00 a 17:00 hrs.

De vuelta en Fairmont Mayakoba tristemente me quedan escasas horas para mi check out y debido a esto, mi última parada es para disfrutar nuevamente de su exquisita gastronomía en el Restaurante Brisas. Al terminar regreso a mi habitación para alistar mi maleta y con mucho pesar me dirijo a la recepción donde me despiden con gran amabilidad.

Definitivamente volvería a regresar a este hermoso y sofisticado resort. No solo por las instalaciones y suculentos alimentos sino también por su calidad en la atención y nivel de servicio al cliente. En tu siguiente visita a la Riviera Maya no te pierdas de esta lujosa experiencia en Fairmont Mayakoba.