Lugares turísticos de la Ciudad de México: Xochimilco

Xochimilco es de los lugares turísticos de la Ciudad de México que más cautivan al visitante nacional o extranjero, ya que es un pequeño resquicio del México prehispánico. Efectivamente, Xochimilco, “la tierra sembrada de flores”, ha permanecido con el carácter que tenía desde los tiempos de la mítica Tenochtitlán. En aquellos tiempos, la región era, literalmente, el granero de la ciudad. En unas porciones de tierra colocadas sobre raíces de ahuejotes, llamadas chinampas, se cultivaban la mayoría de los productos vegetales que se consumían en la Capital Azteca. Los canales, viveros, huertos y chinampas bullían de actividad, y todos los caminos llevaban a Xochimilco. Los xochimilcas construyeron la Calzada de Iztapalapa para llevar sus productos hasta Tenochtitlán. Posteriormente, en tiempos del Virrerinato, los españoles respetaron este sistema chinampero y siguió funcionando del mismo modo para alimentar a la gran capital.

Hoy en día, en un ambiente festivo y muy mexicano, a bordo de una típica trajinera puedes revivir esos tiempos remotos. Desde principios del siglo pasado, la entidad es un destino turístico de primer orden en la ciudad. Incluso, en 1987 , la UNESCO reconoció a Xochimilco como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Desde los embarcaderos empieza la fiesta: artesanías multicolores en locales improvisados, delicias gastronómicas como tamales, atoles, mixiotes, y pozoles, las bandas norteñas, tríos románticos y los mariachis que se acercan a los visitantes y buscan contratarse para acompañar los recorridos por los plácidos canales a bordo de las trajineras, son sólo una pequeña parte del atractivo.

Pero también están las pequeñas canoas que se acercan durante los paseos para ofrecer sus productos: flores, comida, bebidas, y todo tipo de artículos imaginables. Los periplos por la red de canales te reservan imágenes cautivadoras de la vida cotidiana, que transcurre en una armonía y silencio casi oriental. La gente transporta sus cosechas en sus animales y embarcaciones, siempre con sigilo, robando la atención aquellas pequeñas canoas repletas de espectaculares arreglos florales o de productos frescos de las hortalizas. En las parcelas, los campesinos ven pasar las embarcaciones con curiosidad y también con indiferencia, al igual que los pescadores que aprovechan la espléndida variedad de fauna lacustre. Los aromas lo inundan todo y la luz se cuela tímidamente por las enormes arboledas que acompañan los recorridos. La música suena a lo lejos y los viajeros disfrutan de su cervecita y sus platillos tradicionales.

¡Vaya!… si de lugares vacacionales se trata, Xochimilco es por mucho uno de los lugares  más atractivos de la Ciudad de México. Si vas de visita a la capital o eres habitante del D.F., no dudes en disfrutar este último rincón encantador de lo que fue la Gran Tenochtitlán. La vida cotidiana, los sonidos, los aromas, los colores y los paisajes te transportarán 500 años en el tiempo, para disfrutar un “pedacito” de lo que fue nuestra cultura en el pasado. No lo pienses más: acércate a Xochimilco, y sobre todo, muy buen viaje.