Las mejores playas de la Costa Azul en Francia

Las mejores playas de la Costa Azul en Francia, también conocida como la Riviera Francesa, mantienen el encanto y la sofisticación de antaño. Desde Marsella hasta la frontera italiana se encuentran sin lugar a dudas las mejores playas de Francia, no por nada esta región se convirtió desde principios del siglo pasado en el lugar predilecto de la aristocracia europea, así como de artistas, actores, pintores y personalidades de espectáculo, y desde entonces es el lugar del glamour, de la pompa y la suntuosidad, el lugar de la moda con las tiendas de marca y de autor más sofisticadas, y con una de las gastronomías más excelsas del país con los chefs más prestigiados, y los hoteles más famosos con conceptos de servicio de vanguardia, con museos y galerías que preservan celosamente la historia y cultura de la región, y por si fuera poco, la Riviera Francesa también alberga algunos de los eventos más famosos de Europa como el Festival de Cine de Cannes, el Rally de Montecarlo y el Gran Premio Formula 1 de Mónaco.

Las mejores playas de la Costa Azul en Francia

Fotografía: Nicolás Triedo de Richoufftz

 

Montecarlo, Cannes, Niza y Saint Tropez son quizá los lugares más emblemáticos de la costa con las playas más atractivas y el ambiente más ameno y seductor. Montecarlo en el Principado de Mónaco, además, por supuesto de sus insignes eventos brinda al visitante una serie de lugares por demás simbólicos, por ejemplo, el famoso Casino de Montecarlo, su extraordinaria Ópera construida por Charles Garnier quien construyo la Ópera de Paris, los Jardines Japoneses que son exóticos y relajantes, el Museo Oceanográfico que es uno de los más interesantes y completos del país, la Place du Palais (Plaza del Palacio) tampoco tiene desperdicio y claro, su puerto, como todos los de la Riviera Francesa, es espectacular, con embarcaciones y yates suntuosos, restaurantes y bares de moda y claro está, un desfile permanente de paseantes ataviados con sus mejores atuendos. Su playa principal, Larvotto, vale la pena sobre todo si pretendes encontrarte alguna celebridad distraída, por cierto que también las vistas desde el Palacio o el Peñón de Mónaco son espectaculares.

NiLas mejores playas de la Costa Azul en Francia II

Fotografía: Nicolás Triedo de Richoufftz

Cannes es siempre Cannes, cuando pienses qué lugares visitar en la Costa Azul francesa no puedes, por ningún motivo, omitir Cannes, seguramente,  llegando pensarás en el Festival de Cine y para acercarte un poco a este evento celebérrimo vale la pena asomarte al Palais des Festivals (Palacio de Festivales) donde tendrás un poco de la historia del certamen y encontrarás en la explanada, frente al palacio, las huellas de manos y firmas de sus más célebres visitantes, quizá encuentres a Sophia Loren, o a Jane Fonda o Martin Scorsese, etc.  Pero Cannes es mucho más, no se puede dejar de visitar el casino de La Croisette, la Rue D’Antibes con sus boutiques y establecimientos de lujo, el barrio Du Suquet que es la zona antigua de la ciudad con su castillo y los bares y restaurantes más íntimos y tradicionales de la ciudad, muy bello es también el Paseo de La Croisette que es el paseo costero con los hoteles más emblemáticos de la Costa Azul, como el Carlton Intercontinental, el Martínez y el Majestic, no se puede prescindir  tampoco de una excursión en barco para conocer las islas vecinas de Lérins, la de Saint Honorat con su hermoso Monasterio Cisterciense y la de Santa Margarita con su Fort Royal y todavía los vestigios de los calabozos que albergaron presos ilustres como el misterioso “huésped” que paso once años preso con su máscara de hierro y que dio origen a la famosa leyenda y posterior novela. Las playas más atractivas son las de  Midi, Mace y de la Bocca, por cierto Cannes es el lugar perfecto para la práctica del buceo, su fondo marino es simplemente espectacular.

NiLas mejores playas de la Costa Azul en Francia III

Fotografía: Nicolás Triedo de Richoufftz

Y Niza cargada de historia, cultura y tradiciones milenarias es indispensable en la ruta por la Costa Azul, su Paseo de los Ingleses a lo largo de su Bahía de los Ángeles con su mítico Hotel Negresco es de los más bellos de toda la costa, su famosa Catedral Ortodoxa  Rusa de San Nicolás impacta por su hermosura, su puerto es de los más espectaculares de Francia entre otras cosas porque conserva todavía una atmosfera de antaño con viejas embarcaciones pesqueras, la Plaza Masséna con su más puro estilo mediterráneo bulle a todas horas con sus restaurantes y locales de lujo, las plazas de Garibaldi y Rosetti no desmerecen en lo más mínimo, impresionante es también la Plaza de los Palacios con el Palacio de Justicia y el Palacio Rusca, su Centro Histórico con su mercado de flores y pequeños restaurantes típicos es inolvidable, y claro que, si te interesa la cultura, Niza es de las ciudades con más museos de Francia: el Museo de Marc Chagall, el Museo Matisse, el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo y el Museo Pablo Picasso. Si después de enamorarte de Niza y su atmósfera de prodigios te queda tiempo de ir a la playa, ve a  la Playa del Castillo, o a la de Beau Rivage o también, otra playa atractiva es la de la Reserve.

En Saint-Tropez, su pequeño puerto es encantador, con el carácter más provenzal de la Costa Azul, la visita de la Ciudadela y la Capilla de Santa Ana son obligadas, así como la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el Barrio de la Ponche que es el más típico de la ciudad, y la Plaza de Lices con su típico mercado de martes y sábados. En lo que se refiere a playas la zona ofrece esplendidas opciones de arenas doradas y agua azul turquesa, a lo largo de la Bahía de Pampelone  existe una sucesión de hermosas playas en más de cinco kilómetros, además tienes la Playa de Tahití y la Playa des Graniers muy cerca del centro de la ciudad.

En tu próximo viaje a Europa no dudes en emprender este recorrido de paisajes nostálgicos y perennes, de pueblos inmemorables y eternos, de playas idílicas y placenteras, de gente cosmopolita y dispuesta a la aventura y sobre todo del encanto y la seducción del refinamiento de la Riviera Francesa. Muy buen viaje.