Las playas de Costa Esmeralda: una perla veracruzana

Las playas de Costa Esmeralda, localizadas en el Estado de Veracruz, son una perla natural que te espera muy cerca de la Ciudad de México. La Costa del Golfo de México tiene rincones de extraordinaria belleza y Veracruz ofrece playas exóticas que bien valen de tu atención. Desentrañar los recovecos costeros de la entidad es un privilegio para los amantes de la naturaleza, el ecoturismo, la buena gastronomía, las actividades extremas y la calidez de los anfitriones.

Para ir descubriendo Costa Esmeralda, conviene que inicies tu aventura desde el Pueblo de Tecolutla. Aquí podrás ir explorando los campos tortugueros que te ofrecerán la posibilidad de liberar una pequeña tortuga en la playa. También podrás conocer los maravillosos manglares, donde encontrarás la Cueva del Pirata, el Salón del Silencio, y el Estero de la Mojarra. Del mismo modo, no tiene desperdicio el recorrido de las largas playas de arena dorada que cuentan con una profusa actividad de aves de todas “denominaciones”, tortugas marinas que llegan a desovar, tejones, mapaches, lagartos y una copiosa diversidad de mamíferos y peces en la misma orilla. Además, Tecolutla ofrece una portentosa gastronomía de mariscos de toda índole. Y no te pierdas el esnórquel y la pesca, que son actividades populares en la región, para luego descansar en las playas, que ofrecen un ambiente familiar relajado.

Continuando hacia el sur, rumbo a Nautla, por más de veinte kilómetros, la Costa Esmeralda regala paisajes idílicos de pequeñas playas seductoras con senderos que llegan hasta los espectaculares acantilados, donde se encuentran fantásticas vistas. En el trayecto encontrarás servicios turísticos de primer nivel y la infraestructura para que te animes a esquiar, a bucear, o a la práctica de la pesca deportiva, o simplemente, regalarte un gratificante paseo en lancha. Antes de llegar a Nautla conviene hacer un alto en el camino en el poblado de Casitas para deleitarte con una frugal experiencia culinaria. No “perdones” el pescado en escabeche, el pulpo en su tinta, las empanadas de camarón, el chilpachole ( un caldo con jaiba bien picante con epazote ) y por supuesto, el Huachinango a la veracruzana.

Una vez en Nautla, conviene voltear hacia el Río Filobobos. Aquí contarás con todo lo necesario para aventurarte en los fascinantes descensos de rápidos que, sin duda, son una experiencia con la adrenalina al límite. En el trayecto entre la vegetación exuberante, podrás admirar portentosas cascadas, impresionantes acantilados, e incluso enigmáticas zonas arqueológicas toltecas como la de Cuajilote.

No lo pienses más, pues si hablamos de las mejores playas de México, en Costa Esmeralda encontrarás joyas invaluables y quedarás invitado a regresar. Muy buen provecho y muy buen viaje.