Las playas de Oaxaca: un litoral paradisiaco

La costa del Pacífico Mexicano ostenta litorales idílicos, y las playas de Oaxaca son el sensual encuentro con las sensaciones más placenteras en la afable amalgama de mar y arena.

La costa oaxaqueña, desde los arenales de Llano Grande en las estribaciones de Santiago Pinotepa Nacional, hasta los confines de Puerto Paloma e Isla Palizada, en los límites con Chiapas, atesora playas y litorales de portentosa belleza. Una experiencia inolvidable es recorrer todo el largo de esta orilla paradisiaca e ir conociendo a detalle los rincones y recovecos más seductores. Sin lugar a dudas, es una aventura para viajeros avezados que disfrutan de los acercamientos impredecibles y de los encuentros casuales.

¿Cómo llegar?

La ruta para seguir de cerca los senderos que llevan a los rincones playeros oaxaqueños es la carretera nacional número 200, que va costeando por todo el estado. El primer encuentro emocionante es con el Parque Nacional Lagunas de Chacahua. La laguna de mar es un estuario rico en camarones y moluscos, además, por supuesto, de la pesca tradicional. Desde el embarcadero, se toma una lancha para llegar hasta la playa y el faro. En el trayecto, se van descubriendo islas, manglares y una fabulosa variedad de aves de todo plumaje. Los escenarios son fabulosos, las playas y la barra, que se forma justo en el delta donde el mar irrumpe en la laguna, son excepcionales, las noches estrelladas, y los paseos por el lago, manglares, e islas son excepcionales, y los pescados fritos y camarones en las ramadas en la puesta de sol son de recuerdo perenne.

Puerto Escondido

Más adelante, siempre con rumbo al sur, se llega al internacionalmente conocido Puerto Escondido. La playa de Zicatela, que es paraíso de surfistas, su pequeño pueblo encantador de cabañas, hoteles y restaurantes para todos los gustos, y por supuesto, su ambiente de siempre: informal, relajado, y de bullicio nocturno, lo convierten en uno de los mejores destinos del país.

Y  un poco más adelante, hacia el sur de Puerto Escondido, las playas de Mazunte son de ensueño. El lugar ofrece una atmósfera muy distendida, con cabañas rústicas en recovecos prodigiosos y conceptos naturistas y orgánicos en sus restaurantes y tiendas. Pero, sobre todo, sus playas son inigualables.

Puerto Ángel

Y siempre continuando hacia el sur, se llega a Puerto Ángel, que sigue teniendo su carácter de pequeño pueblo de pescadores, con su bello muelle y sus idílicas playas. Muy cerca, se yergue majestuosa la mítica playa de Zipolite, famosa en todo el mundo desde los años sesentas. Fue emblema de las generaciones hippies y cuna de viajes iniciáticos, de la experimentación de formas alternativas de convivencia, de la comunión mística con la naturaleza y de las playas nudistas. Todo en un marco natural esplendoroso.

Huatulco

Y un poco más allá, están las maravillosas playas de Huatulco, con sus bahías y recovecos naturales de ensueño. La más bella es la Bahía de Tangolunda, con su isla al frente y sus 5 playas espectaculares. Pero también están la Bahía de Chahue, la de Santa Cruz, la de Conejos, Maguey, Cacaluta, San Agustín, Chachacual, Órgano, etcétera.

En las Bahías de Huatulco, podrás disfrutar de una excelente infraestructura hotelera y una magnífica gastronomía. Además, la zona resulta ideal para las actividades acuáticas y extremas: buceo, kayak, velero, snórquel, aqua-motos, paseos a caballo, caminatas y expediciones, entre otras muchas actividades.

En fin, para este periplo, tu automóvil resulta el mejor medio. De este modo, podrás detenerte y pernoctar donde quieras;  las noches en la costa son un regalo maravilloso para todos tus sentidos. Para tus próximas vacaciones en la playa, no lo dudes: Oaxaca ofrece los destinos de playa más seductores de este país. Muy buen viaje.