La Península de Maraú, entre las mejores playas de Brasil

La península de Maraú, en Brasil, tiene algunas de las mejores playas de Brasil. Es una Reserva Natural a poco más de 300 kilómetros al sur de Salvador. Su población estable no llega a las mil personas. Si bien es una península, hay que imaginarla como una isla, porque se trata de una gran porción de tierra alargada y paralela al continente; es el doble de larga de Manhattan y está unida por su extremo sur. Entre el continente y la península-isla, se extiende la bahía de Camamú, la tercera más grande de Brasil después de la de Guanabara, en Rio de Janeiro, y la de Todos los santos, en Salvador. Del otro lado de la “isla”, las playas miran al océano.

La playa de Cassange está a pocos metros de la laguna de Cassange. FOTO Mario Cherrutti

La playa de Cassange está a pocos metros de la laguna de Cassange. FOTO Mario Cherrutti

Cómo llegar

Desde Salvador, capital del estado, hay que recorrer 345 kilómetros por tierra hasta Camamú, pequeño puerto del lado del continente. Luego, hay que cruzar la bahía en ferry o en lancha rápida a Barra Grande, único pueblo ubicado en frente, en la punta norte de la península. Otra opción es seguir por tierra hasta el extremo sur de la península, ingresar desde allí y “subir” 50 kilómetros hasta Barra Grande.

Las playas

De un lado la bahía de Camamú presenta playas de aguas calmas, ideales para los niños más pequeños. Del otro, las playas de mar abierto presentan más movimiento, con buenas olas para surfear  y atractivas piscinas naturales que se forman en la bajamar.

Barra Grande

Están en la bahía de Camamú, junto al pueblo. Son de aguas templadas y tranquilas, junto al puerto de llegada, y son las playas donde se concentran bares, restaurantes y posadas.

Punta de Mutá

A esta playa del extremo norte de la península, se puede llegar a pie desde Barra Grande. Aquí hay un viejo faro que marcaba la entrada a la bahía, resabio de un fuerte levantado por los portugueses. Rocas y palmeras forman parte de su atractivo.

Tres Coqueiros y Bombaça

Como su nombre sugiere, las palmeras enmarcan estas playas que cuentan con olas fuertes para practicar surf. En la marea baja, emergen arrecifes que forman piscinas ideales para hacer esnórquel. Estas playas son el comienzo de 50 kilómetros de playas y pequeñas bahías que se extienden hacia el sur y terminan en la playa de Puntal, en Itacaré.

Taipus de Fora

Está considerada como una de las mejores de todo Brasil. En el momento justo de la marea, la pared de roca y corales emerge del agua y forma una herradura cerrada, dejando en el medio un espejo de agua de mar ideal para bañarse y practicar esnórquel. Con luna llena, es posible contratar una excursión para hacer estas actividades con un guía que lleva faroles submarinos, que te permitirán ver los enormes cangrejos azules, pulpos y langostas que se esconden durante el día.

Cassange

Una imponente hilera de palmeras junto a arena fina es el rasgo distintivo de esta playa, ubicada a 300 metros de la laguna del mismo nombre. Una franja de arena con palmeras separa la playa de mar de la playa de la laguna. Este sitio es ideal para practicar deportes a vela.

Saquaíra

Esta playa es la más desierta de todas; tendrás kilómetros de mar y arena para ti solo y mucha sombra de palmeras para protegerte del sol.

Arandi y Algodöes

De las últimas playas del sur, las olas aquí son suaves y se forman piscinas naturales con la marea baja. Siguen siendo playas bastante desiertas, aunque empiezan a verse algunas posadas.

Piracanga

Es la última playa de Maraú, llegando al límite con Itacaré. Atrae a surfistas por sus buenas olas. Muy cerca, están la desembocadura del río das Contas y la playa de Puntal.

Si lo tuyo es caminar kilómetros y kilómetros por playas desiertas, pero donde cada bahía presente un paisaje distinto y un mar cambiante, la península de Maraú te va a deslumbrar.