Un día de vacaciones en La Habana

Un día de vacaciones en La Habana no basta, pero si no tienes más tiempo para recorrer toda la isla de Cuba entonces será importante que cuentes con una guía rápida que te ayude a no ser perseguido por el reloj. Aquí algunas ideas para visitar en un sólo día esta pequeña metrópoli caribeña.

9:00 am.

La Habana despierta temprano, aún y cuando la noche fue larga a pleno son cubano. Los hoteles más grandes y cómodos se encuentran en la zona de Vedado, así que el comienzo del día será aquí, quizás de una vez por todas en los helados Coppelia, sin mayor espera salvo la larga fila que cada día se forma. Existen dos accesos, uno para turistas y el otro para los cubanos. Si además de comer helado o algún tentempié se quieren tener eternas pláticas cubanas, usa el acceso cubano. Aquí compartirás mesa con cuatro o cinco cubanos que no pararán de hablar.

11:00 am.

Desde Coppelia y con el pretexto de bajar ese helado-desayuno, puedes caminar aproximadamente dos kilómetros hasta la Plaza de la Revolución. Prácticamente se camina gran parte del Vedado y se cruza por la Universidad de La Habana, un punto interesante para conocer a la juventud cubana, esa que la Revolución presume como la mas educada de Latinoamérica. Ya estando en la Plaza de la Revolución, con varios kilómetros encima y ya un calor que comienza a hartar, puedes descansar, sin sombra. Se trata de una plaza enorme, sin huella de árboles pero con dos sendos monumentos: el de Martí y el clásico, el del Che Guevara. Acá ya es hora de que saques la cámara y hagas esa foto en plena Plaza de la Revolución.

12:30 pm.

En los costados de la Plaza se encuentran los transportes más ecológicos que hay: bicicletas. Sólo que aquí no harás nada porque simplemente hay que sentarse y dejarse ser paseado al mismo tiempo que te transportan al punto deseado, mientras observas como suda el chofer pedaleada tras pedaleada. La única regla, no vale solicitar destinos muy alejados del centro de la ciudad. Muchas veces los chóferes de esos taxis son gente altamente preparada, así que el paseo cuenta además con pláticas interesantes. De la plaza con rumbo a La Habana Vieja, vía el Malecón.

1:00 pm.

La Habana Vieja es la parte más antigua de la ciudad y la más visitada, por lo que no será extraño que te topes con edificaciones del siglo XVIII y olas de turistas de todo el mundo. En esta parte de la ciudad no debes perderte la Catedral, el Hotel Ambos Mundos –base de Hemingway por 10 años-, el Centro Cultural Wilfredo Lam –con muestras de arte contemporáneo-, la iglesia y la Plaza de San Francisco, y mucho menos el mercado de libros que se instala de lunes a sábado. Si buscas un libro que no tenga que ver con la revolución, el socialismo o el Che, entonces mejor adelántate a una fábrica de habanos y mira cómo se elaboran.

3:30 pm.

Para esta hora el helado ya no dará ninguna ayuda y el hambre se hará presente. Pero la mala noticia es que en La Habana no se come bien, así que cualquier lugar será igual de regular, por lo que no pierdas tiempo en ese tema. Después es hora de caminar al Capitolio Nacional, un imponente edificio que nada tiene que ver con la ciudad, portador de una enorme cúpula y de lujosos salones en su interior. Desde aquí puedes caminar por el Paseo de Martí, muy sombreado, perfecto para escapar del sol un prudente tiempo y para llegar al Museo Nacional de Bellas Artes, y el Museo de la Revolución.

5:00 pm.

Es la hora para comenzar a caminar por el Malecón. Por la tarde, cuando el sol ya deja tranquilos a todos, comienza a poblarse esta calle que conecta a La Habana Vieja con el Vedado. En la barda que separa a la ciudad del mar, se sientan todos para ver pasar gente, para ser vistos o simplemente para dejar pasar las horas y terminar el día. Otros se dedican a pescar, nadar o tocar música con vista al mar. También están todas esas personas que tratarán de conseguir algún dinero con el turista, vendiendo tabaco, ron o compañía. Lo mejor, abstente de consumir y, aún mejor, de hablarles. Aquí el tiempo está para terminarse, no habrá que hacer nada con él salvo dedicarse a disfrutar una vida de provincia en medio de una agitada metrópoli. Cuidado al cruzar la avenida del malecón, todos manejan sin contemplaciones.

7:00 pm.

Puedes caminar desde La Habana Vieja hasta el Vedado, siempre y cuando quieras tener una buena caminata. Pero si las piernas ya no resisten más pasos, entonces los taxis, sobre todo los que llevan a cuestas un viejo auto cincuentero, son la opción más apetecible para continuar viviendo La Habana. En el hotel no vale descansar mucho, debes prepararte para la noche.

9:00pm.

La noche habanera vive con el son, esa música símbolo de la isla que une a todo ritmo la cultura europea y africana o, si quieres una noche más tranquila, puedes visitar las Casas de Trova, el Cerro y la 10 de Octubre. Y mientras se duerme, ya en la madrugada, conviene ir pensando en la continuación del viaje: ¿Varadero y sus playas? ¿Santiago de Cuba y la música? ¿Más días en La Habana, la capital del Caribe?