Las playas más bellas del Mediterráneo

Sin duda, las playas más bellas del continente europeo se encuentran en las costas del mar Mediterráneo. Muchas de ellas se localizan cerca de importantes ciudades y, otras, en rincones casi secretos.

Croacia

Se trata de un pequeño promontorio de arena en pleno Canal de Hvar al que se le conoce como Zlatni Rat, aunque muchos también le dan su nombre-piropo: “Cabo de oro”. Si consideras que el viento y el agua, en combinación, te generan adrenalina de la buena, entonces elígelo para practicar windsurf: es uno de los paraísos para hacer este deporte.

España

En Menorca, una de las Islas Baleares, se encuentra una pequeña bahía llamada Cala Mitjaneta. Es un rincón escondido entre breves acantilados y cuevas rocosas donde la arena suele ser de un blanco espectacular. Para los amantes del buceo es un sitio de regocijo, ya que las aguas presumen de mucha transparencia.

Grecia

Egremni es la playa más bella de Grecia y una de las mejores de Europa. Arenas blancas y aguas de azul interminable. Además tiene la ventaja de que su acceso es complicado, algo que ayuda a que la visite poca gente. Si el topless o el nudismo forman parte de tu concepción de una buena vida de playa, tienes que ir acercándote a este sitio. Eso sí, no empaques mucho en la maleta. No es necesario.

Francia

Notre Dame. No se trata de aquél majestuoso edificio gótico parisino, sino de la playa número uno de la Riviera francesa. Es una región donde el turismo viaja en masas, sin embargo esta playa tiene el don de nunca estar saturada. Se localiza en una isla que además tiene el privilegio de estar denominada como parque nacional, un asunto que viene muy bien para quienes deseen estar en una playa donde esté garantizado el tema de una naturaleza en perfectas condiciones.

Grecia, segunda parte

No se puede tener un listado de playas de campeonato sin que este país tenga varios representantes. Navagio es una playa a la que sólo se puede acceder en barco. Se trata de un paraíso compuesto por playas de fina arena y aguas transparentes, y con muy poco turismo. Para los amantes del salto BASE, es un destino de ensueño. No apto para corazones que sufren.

Al otro lado: Egipto

El Mediterráneo no sólo pertenece a Europa. Es también un asunto del norte de África. La playa de Hammamet se encuentra a una hora en carretera de la capital de Túnez. Si la imagen de un sitio de finas arenas, aguas cristalinas y paseo en camello por toda aquella postal natural te atrae, es momento de empacar con rumbo a este increíble rincón africano. No metas la mano a la boca del dromedario, les da por morder.