Restaurantes de comida francesa en el DF, un pequeño lujo

Los restaurantes de comida francesa en el DF forman parte del excéntrico mosaico gastronómico de la ciudad y son de esos pequeños lujos que bien valen la pena para ocasiones especiales.

La gastronomía francesa es, sin duda, una de las más sofisticadas y delicadas del mundo. Todas las regiones del país galo presentan especialidades exóticas que responden a un largo proceso cultural de experimentación y a una muy particular forma de hedonismo y de placer por el buen comer.

En la Ciudad de México tenemos, por fortuna, varios restaurantes de primer nivel de cocina francesa, grandes chefs, maestros en el arte de la elaboración de quesos, panaderos, y gente de todos los oficios alrededor de la buena mesa representativa de aquel país.

Te dejamos aquí sólo algunas propuestas de restaurantes franceses en la ciudad que resultan toda una experiencia gastronómica:

Cordon Bleu Casa de Francia

En la calle de Havre 15, Colonia Juárez, se encuentra este rincón francés en todos los sentidos. Es un proyecto integral que incluye una gastronomía de altos vuelos, formación de chefs, eventos culturales, degustaciones de vinos, cursos de coctelería, y, en general, todo lo relacionado con la cultura francesa y el arte de vivir francés.

Su menú incluye platillos para empezar el festín culinario como la ensalada de caracol de mar con aceite de trufa blanca y balsámico, carpaccio grueso de salmón, sopa de cebolla gratinada, o la crema de alcachofa.

Para los platos fuertes ofrecen delicias como el filete de róbalo con costra de apio en su jugo de azafrán, medallón de atún envuelto en jamón serrano y albahaca, y corazón de filete de res en salsa de queso roquefort acompañado de espárragos y poro, que tampoco tiene desperdicio.

El pato en dos cocciones con salsa de miel de agave con papas fritas al estragón e higos caramelizados es memorable, y el obligado plato de quesos con el brie, camembert, azul y queso de cabra, entre otros, es excelso.

En lo que a postres se refiere el soufflé de frambuesa, el soufflé de Grand Marnier y la créme brûlée clásica son un final suculento. Por supuesto, la selección de vinos franceses es excepcional y docta.

Les Moustaches

Está en calle de Río Sena 88, entre Paseo de la Reforma y Río Lerma, en la colonia Cuauhtémoc. Es uno de los clásicos restaurantes franceses de “toda la vida”. Ubicado en una casona de época con elegantes y finos acentos, el lugar ofrece platillos de sofisticada elaboración con la presentación minimalista de la “nouvelle cuisine”.

El menú incluye como entradas la cazuela de jaiba, el foie gras, los caracoles a la provenzal, y los rollos de pato.

Los platillos fuertes son, por ejemplo, pato ciruela, róbalo Meunière de Limón, rack de cordero, o pámpano cocido a la sal.

La tabla de quesos es uno de los momentos cumbres y el mismo maître fromager te llevará sus creaciones a la mesa. Para un dulce final el mousse de chocolate y los higos al kirsch son suculentos.

Aquí también las opciones de vinos y licores son especialidad de la casa.

Le Bouchon

En calle de Alejandro Dumas 83, colonia Polanco, éste lugar presenta un ambiente más informal con el típico carácter de los bouchon’s tradicionales de la ciudad de Lyon, en Francia.

Su carta presenta atractivas delicias para paladares exigentes. Por ejemplo, para empezar puedes optar por los ravioles rellenos de foie gras, los mejillones al vino blanco, el carpaccio de res o un salmón marinado al eneldo con cinco pimientas.

Como platos fuertes están el Magret de canard (pato), el rack de cordero, la carne tártara, o los riñones de ternera flameados al cognac, que son excepcionales.

Luego vendrá la obligada y suculenta tabla de quesos y, para el final, un toque dulce con unos profiteroles con helado de vainilla, una tarta de limón o un clásico y delicioso mousse de chocolate.

En fin, si eres de buen comer y de paladar exigente la cocina francesa cumplirá con creces tus expectativas. Afortunadamente la ciudad de México cuenta con estas y muchas otras alternativas en lo que a gastronomía francesa se refiere. Déjate consentir por los chefs galos, regálate un momento frugal con la persona que más quieras y, sobre todo, que tengas muy buen provecho.