Viajes a pueblos mágicos: Malinalco

os viajes a pueblos mágicos de México abren nuevas ventanas a la experiencia de hacer turismo. Malinalco es un ejemplo ideal.

Malinalco es un pueblo donde el pasado prehispánico, la vida colonial y la vida contemporánea conviven de con muchas dosis de armonía. Durante la guerra de Independencia se firmaron documentos de gran importancia, y durante la Revolución fue un pueblo que dio un apoyo importante a Emiliano Zapata. Pero ya muchos siglos antes, en el año 1476, la vida azteca imprimía su huella en los adoratorios y templos del lugar. En pocas palabras, Malinalco es un pequeño pueblo con una gran historia y una enorme tradición cultural que sólo puede crear magia.

Otro momento para conocer toda aquella herencia del mestizaje que ha producido la historia en este rincón del Estado de Morelos sucede cada miércoles, en sus propias calles. Se trata del mercado donde además de ofrecer la venta de los productos básicos, se vende una artesanía muy propia, con objetos hechos con cuero o con barro, con piedra o con madera. Si buscas un buen rebozo o joyería no dejes de acercarte al quiosco del pueblo, donde podrás encontrar muy buenos ejemplos de este tipo de artesanía.

El lugar es pequeño pero te tendrá atrapado un fin de semana. El Centro Ceremonial Cuauhtinchán, apto para todos aquellos que se llevan bien con los escalones (¡hay 400!), se ubica en lo alto del Cerro de los Ídolos; se trataba de un lugar ceremonial donde los guerreros realizaban actos de iniciación. Las esculturas de dos águilas y un jaguar mas o menos dan idea de la función guerrera-mística del lugar.

Ya en tiempos coloniales puedes visitar la Parroquia del Divino Salvador y el Ex convento Agustino. Es el sitio ideal para respirar el comienzo del mestizaje de Malinalco. La decoración te dejara claro toda la integración de ambos mundos. Aunque si insistes en proseguir con la vida indígena, entonces visita el Museo Universitario Dr. Luis Mario Schneider, un legado del humanista argentino que dejo en el pueblo como una gran herencia que todo el poblado presume con muchas ganas. Se muestran piezas prehispánicas de diversas culturas prehispánicas del Estado de México y cuenta además con una muestra muy interesante de herbolaria practicada por los locales desde hace siglos. Y por si fuera poco, en el jardín botánico del museo podrás ver la planta que le da nombre al pueblo: Malinalli. Una planta asociada desde siempre con la muerte.

Para ver arte contemporáneo tienes la galería Tlakuikani, con exposición y venta de arte local. Pero si quieres estar en buenas manos de gente que conoce el pueblo en cada uno de sus centímetros y momentos, entonces aprovecha el Gastrotour Prehispánico. Un viaje de fondo por el Convento, por el mercado y como postre, una clase de cocina tradicional, donde tal vez seas participe de la creación del famoso plato del pueblo, la trucha estilo Malinalco.