Los viajes a la Costa Brava, evocaciones de esplendor y naturaleza

Son los viajes a la Costa Brava, evocaciones de esplendor y naturaleza, sus pequeños puertos de pescadores guardan todavía intactos sus paisajes encantadores. Pequeños pueblos blancos de callejones tortuosos, de convivios fraternales a la sombra de las tejas rojas, de labores de remiendos de redes, de olores de sardinas asadas acompañadas con vinos de botellas sin etiqueta, de viejas barcazas con sus farolas que de noche atraen los cardúmenes acuáticos, de ancianos de báculo y negro atavío, de vetustos comercios de trastiendas húmedas con vinos de garrafa, embutidos y jamones catalanes que cuelgan de los techos, de viejos templos de atrios festivos, de   enormes trasmallos extendidos en los muelles con sus flotadores de corcho que secan al sol y por supuesto de tradiciones vivas como la de los castells ( torres humanas ) y las sardanas ( danza tradicional ). Todos estos rumores nostálgicos y por supuesto la naturaleza salvaje de una costa de abruptos acantilados e impresionantes rocas negras de formas sugerentes, de aguas impolutas y transparentes, de reflejos en el agua de los dramas del cielo crepuscular y de playas de extraordinaria belleza han atraído desde hace ya varias décadas a viajeros, turistas e insignes personajes como los pintores: Marc Chagall, Rosignol, Picasso y sobre todo  Salvador Dalí que escogió esta región fascinante como inspiración y para su regreso a la vida sencilla donde lo cotidiano adquiere la profundidad del eterno devenir.

La Costa Brava con más de 200 kilómetros de litoral desde la frontera con Francia hasta la desembocadura del Río La Tordera en Blanes, con más de 20 pueblos acogedores que albergan todos los servicios necesarios para los vacacionistas, tiene algunas comarcas de especial interés, ya sea por su especial belleza o por su valor histórico. Hay lugares de imprescindible visita como por ejemplo Ullastret  que tiene el mayor núcleo urbano ibérico de Cataluña así como su Museo Arqueológico, en San Martí d ´Empúries se pueden visitar los vestigios griegos y romanos más importantes de la región, maravillosa es también la Isla de Ter en Girona, etc.

Pero hay en la costa algunos rincones de especial belleza con paisajes idílicos, Port de la Selva merece mención especial, es un puerto típico de pescadores que conserva intacto el ambiente tradicional de antaño, todavía se mantiene intacto su viejo Monasterio de San Pere de Roda del siglo XI que por supuesto bien vale una visita, el pueblo tiene una profusa actividad pesquera en sus muelles, frente a la bahía destaca su bello templo de Santa María de las Nieves, y en sus terrazas transcurren las tardes con los comensales disfrutando de la rica gastronomía de la región,  mariscos, pescados, por supuesto la paella, el fideua (paella de fideos), las sardinas al carbón, el pan tomate con jamón serrano, la butifarra blanca, la sobrasada, el fuet y otras delicias que son la marca de la casa. Otro rincón imperdible es Cadaqués uno de los destinos favoritos de la Costa Brava, ostenta extraordinarias playas, una gastronomía excelente como prácticamente en toda la costa y su ambiente es muy animado con una gran actividad nocturna en bares, restaurantes y cafeterías. Salvador Dalí hizo famoso este pueblo, aquí asentó sus reales concretamente en Port Lligat que es un pequeño puerto vecino donde construyo su casa que hoy es el Museo Casa Dalí, aquí paso intermitentemente su vida  desde su llegada en los años cuarentas del siglo pasado hasta su muerte. Su vida transcurre entre Paris, Nueva York y Port Lligat, aquí recibía a sus amigos, Luis Buñuel, Federico García Lorca y Paul Eluard entre otros y por supuesto su musa Gala, la propiedad de singular y abigarrado diseño alberga importantes obras del autor, entrar a su casa es como entrar a su obra,  pinturas y esculturas así como el mobiliario original y pertenencias del pintor permanecen en interiores y exteriores, en los techos enormes huevos en contraste con el azul marino del mar, en los patios enormes tazas que fungen como macetas , alguna cabina telefónica antigua perdida en algún rincón, un sofá-labios, algunos muñecos Michelin y neumáticos de Pirelli, en fin, un poco del Mundo Daliniano, un homenaje al surrealismo.

En Port Lligat las formaciones rocosas son espectaculares, fueron fuente de inspiración para el maestro, es un lugar impregnado de una extraña nostalgia, al fondo de la pequeña bahía está el Cap de Creus que es donde los Pirineos llegan al mar, “en un gran delirio geológico “, decía Dalí. Sin duda para los admiradores del pintor conviene completar el triángulo del Mundo Daliniano, es decir una vez visitada la Casa Museo de Port Lligat, dirigirse a la Ciudad de Figueras que está a menos de una hora al Teatro-Museo Dalí y por último a la Casa Museo Gala-Dalí en el Castillo de Púbol también muy cerca de Figueras.

Existen por supuesto otras playas también muy atractivas como las de Rosas, Playa de Aro, Llansá, Lloret de Mar, Palamós, Portbou, Tossa del Mar, etc. Pero Port de la Selva, Cadaqués y Port Lligat tienen un halo de glamour y seducción que no tiene ningún otro lugar de la costa.

La Costa Brava tiene las mejores playas de España, con sus pueblos encantadores de nostálgica presencia, con extraordinarias playas cristalinas y encantadoras, una gastronomía sin parangón y un ambiente atractivo y cautivador. Así es que, busca las mejores ofertas de vuelos Barcelona, las ofertas de hoteles en la playa o paquetes interesantes de hoteles todo incluido y organiza tu escapada a la Costa Brava, quedarás hechizado con el encanto mediterráneo de la región. Buen viaje.