Tres destinos irresistibles con vuelos baratos desde México

Es hora de sentarse a buscar vuelos baratos desde México para poder conocer tres destinos lejanos e irresistibles.

Lejano Japón. Existen vuelos desde México con destino a Tokio, una ciudad con más de 13 millones de habitantes, lo que la convierte en la mayor de ese país y en una de las más populosas del mundo.

Su historia comienza en el año de 1603, cuando se establece como capital del gobierno feudal, y desde entonces, no ha dejado de desarrollarse a pasos agigantados, lo que la ha convertido en una urbe cosmopolita, centro de la cultura y la política de Japón y destino turístico mundial.

Además de poder disfrutar de las zonas comerciales con sus luces de neón, ese gran imagen que todos tenemos de la ciudad, podrás conocer a fondo el barrio electrónico de Akihabara, el destino ideal para comprar aparatos de alta tecnología. Tendrás que darte tiempo, entre compra y compra, para visitar el Museo Miraikan de Ciencias Emergentes e Innovación, dirigido por el ex astronauta Mamoru Mori. Sin duda, el lugar ideal para estar cerca de las tecnologías de último momento.

Pero Tokio también es tradición, así que toma tiempo para respirar con calma la vida del antiguo barrio de Shitamachi, el lugar donde se llevan a cabo los festivales Sanja-matsuri y Kanda-matsuri. El teatro Kabukiza y el Teatro Nacional de Noh son los lugares idóneos para acercarte de lleno a la cultura centenaria de este país, pero si lo que quieres es vivir una experiencia japonesa de primera mano, entonces tendrás cita con la ceremonia del té, ya sea en el Jardín Hamarikyu o en el Parque Rikugien.

 

Buenos Aires, ciudad con encanto. La capital de Argentina es una de las ciudades más atractivas de Latinoamérica. El año pasado, de hecho, fue elegida como el mejor destino turístico de Centro y Sudamérica por los lectores de la revista de viajes Condé Nast Traveller.

Pero si lo que necesitas son argumentos para que estar convencido, sólo tienes que pensar en la cocina de ese país, resultado de la inmigración de españoles e italianos, donde tal vez el asado es el gran protagonista. Aunque seguro perderás la cabeza en sus cafés, en sus rincones de pastas, en sus bares…

Otro motivo es la pasión inconfundible que tienen los argentinos por el fútbol. No pierdas la oportunidad de acercarte al barrio de la Boca y ver algún juego desde sus históricas gradas. Si no has tenido suerte en conseguir boletos, tienes el museo del estadio, un lugar excelente para empaparte de futbol durante toda una tarde.

Cultura. No lograrás recorrer el mundo de sus teatros, sus librerías, los cafés de intelectuales, los musicales, los conciertos en una sola estancia… deberás viajar varias veces a la ciudad para intentarlo.

Y si quieres vivir la ciudad a detalle, visita sus barrios. Palermo, Puerto Madero, Boca, San Telmo. El día a día, la cultura, lo genuino y sí, también su agitada e interminable vida nocturna.

 

El Mediterráneo desde la ciudad de Gaudí. Se trata de la capital de Cataluña. Barcelona, una ciudad que no termina nunca de reinventarse. Necesitarás respirar profundo para intentar absorberla en unos pocos días de viaje. Gaudí es solo el comienzo que todos anhelan experimentar. Es cierto, la Basílica de la Sagrada Familia, su gran obra inconclusa, o los edificios de La Pedrera o la Casa Batlló, son muy seductores. Pero la ciudad condal tiene mucho más que ofrecer.

Entre vivir la calma de la vida Mediterránea en las terrazas de sus bares, pasear frente a las aguas del mar, perderse en el laberinto medieval del Barrio Gótico o vivir la confluencia de personas venidas de diversos países en el Raval, tendrás una agenda complicada que gestionar. Pero también te esperan Las Ramblas, ese paseo muy catalán, o el Paseo de Gracia, donde el lujo esta presente en cada paso que se da en él. También tendrás que dar horas a tu viaje para visitar el barrio de pescadores de la Barceloneta, o el de la vida bohemia en Gracia. Y por supuesto, el Camp Nou esta ahí, con Messi y compañía, aunque no dejes de lado el mundo del arte en el Museo Picasso o en el de Miró. En fin, vida tranquila mediterránea no significa una agenda vacía.