Mazatlán, un destino para tomar vacaciones con la familia

Mazatlán es el destino perfecto para tomar unas vacaciones familiares que recordaremos por siempre. Ubicada en el estado de Sinaloa, esta ciudad, fundada en 1531 y conocida como La Perla del Pacífico, es uno de los lugares más queridos de México no sólo por sus playas, sino por su ambiente auténticamente mexicano y por su gastronomía regional. Pescados y mariscos que llegan frescos cada mañana al puerto son la base de este recetario que incluye tacos de marlín, aguachile, cócteles o ceviches, tamales barbones (hechos con camarón), tacos gobernador, machaca de pescado y pescado zarandeado. Playas y buena cocina ya garantizan unas buenas vacaciones. Nada mejor que descansar en el camastro durante el día, bañarse en el mar y disfrutar de un pescado fresco. Pero en Mazatlán se pueden combinar los días de playa con algunos paseos.

Los más chicos no pueden perderse el parque acuático Mazagua, donde se divertirán con toboganes, albercas y todo tipo de juegos y programas para ellos.

De diciembre a abril es la mejor época para la observación de delfines, ballenas y leones marinos, paseo que disfrutarán grandes y chicos, y que será una oportunidad para aprender de estos grandes mamíferos y tomar conciencia del cuidado del medio ambiente. Con este mismo propósito, se puede participar en la liberación de tortugas, organizado principalmente por el acuario de Mazatlán, en distintas playas del destino. En este importante acuario, inaugurado en 1980, hay una gran sala dedicada a las conchas, caracoles y piezas relacionadas con el ecosistema marino, además de un peceras con varias especies de tiburones y medusas, un aviario y un jardín botánico, entre otras salas.

Los paseos en barco pueden llevar hasta la Isla Venados y la Isla de la Piedra, de oleajes tranquilos, ideales para espiar la vida submarina con máscara y esnórquel o animarse al kayak. La Isla Venados, con 1,850 metros de largo y 700 en su parte más ancha, también puede recorrerse a caballo y aprovechar el paseo para observar patos, garzas, pelícanos y otras aves. Originariamente, toda la región estaba habitada por venados, de allí el nombre de la isla y de Mazatlán, que, etimológicamente, proviene de la lengua náhuatl y significa Tierra de venados, es decir: “mazatl” (venado) y “tlān” (que significa tierra o lugar). La Isla de la Piedra es la más importante dentro del litoral del municipio y, por sus dimensiones, es la más extensa: mide aproximadamente 14.5 kilómetros de largo por 2.5 de ancho.

Subir al faro, ubicado en la cima del cerro del Crestón, es un esfuerzo que lleva media hora y que requiere de un buen estado físico. Pero las vistas espectaculares de la ciudad y de los 17 kilómetros de costa, bien valen la pena.

El Malecón es otro paseo imperdible para recorrer a pie, en los taxis mazatlecos (llamados pulmonías) o tomando un Funbus: un autobús de doble piso y sin techo que recorre los principales puntos turísticos de Mazatlán.

Para pasar un día distinto, a 40 minutos del centro está el Parque Huana Coa, especial para los amantes de los deportes de aventura, ya que varios de sus senderos deben atravesarse en tirolesas y en vehículos todo-terreno. El recorrido termina con una visita a una hacienda donde se destila agave azul, con degustación incluida para los adultos.