Los vuelos baratos a Madrid como el mejor principio

Cuando finalmente te decidas a organizar tu próximo viaje a Europa, toma en cuenta los vuelos baratos a Madrid como el mejor principio. La ciudad es una magnífica puerta de entrada al Viejo Continente, tendrás toda una serie de referencias que han estado en tu memoria toda tu vida, desde la Puerta de Alcalá, la Fuente de las Cibeles, el Paseo de la Castellana, la Gran Vía, la Puerta del Sol, la Plaza Mayor, o para muchos incluso el Estadio Santiago Bernabéu y hasta el monumento de Agustín Lara en el Barrio de Lavapiés. Madrid siempre ha estado cerca, su gente cálida y entrañable, su gastronomía de evocaciones muy nuestras, su “marcha” nocturna de convivencia y fiesta en bares y terrazas, y siempre un buen “guiño” para el viajero mexicano.

Y Madrid es siempre Madrid, somos exigentes con esta ciudad, la queremos ver como siempre la imaginamos o como nos la platicaron nuestros padres o simplemente como la encontramos la última vez que la visitamos, la ciudad es también nuestra, y sí, las cosas siguen allí, la Puerta del Sol con la estatua del Oso y el Madroño símbolos de Madrid está donde siempre; la Fuente de las Cibeles desde el reinado de Carlos III no se ha movido; el Palacio Real persiste en ser la residencia oficial de los reyes; la Plaza Mayor una de las más bellas plazas del mundo con su señorial presencia todavía tiene sus terrazas en sus portales para los fieles comensales; el bellísimo Parque del Buen Retiro todavía conserva su Palacio de Cristal que ahora alberga magníficas exposiciones de Arte Contemporáneo; el famoso Edificio Metrópolis todavía está en la esquina de la calle de Alcalá y la Gran Vía aunque solo desde hace unos cien años; y al Teatro de la Zarzuela siguen yendo todas las generaciones; las Fuentes de Apoló y Neptuno continúan siendo los puntos de reunión para festejos diversos; el Escorial insiste en permanecer muy cerca de Madrid  con su palacio, monasterio, museo y biblioteca; y la Universidad de Alcalá de Henares la primera ciudad en el mundo planificada como Ciudad Universitaria y cuna de Miguel de Cervantes, hoy ya fue declarada Patrimonio Histórico por la Unesco pero permanece todavía muy cerca de Madrid

Y la vida cultural en Madrid sigue como siempre en una efervescencia permanente en todas las disciplinas de las Bellas Artes, sus clásicos espacios sin embargo son los de toda la vida para tranquilidad de los nostálgicos, en el Museo Nacional del Prado las salas de Velázquez y Goya  siguen siendo por supuesto las más visitadas, aunque El Greco, Rubens, El Bosco y Tiziano tienen sus seguidores; en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía el Guernica de Picasso no tiene competencia y en el Círculo de Bellas Artes más innovador y multidisciplinario se pueden disfrutar las corrientes más contemporáneas.

Y de la gastronomía ni hablar, Madrid es un portento, las opciones son innumerables y extraordinarias, te puedes dar una “vueltecita” a algunos de los restaurantes más tradicionales del Madrid de siempre, algunos llevan más de 300 años y los más jóvenes un poco más de 100, por ejemplo, La Bola con el mejor cocido madrileño; La Casa del Abuelo para degustar gambas, langostinos y el mejor vino dulce de la ciudad; La Casa Pedro desde 1702 con asados y guisos que se mantienen inalterables; La Casa Alberto se especializa en el rabo de toro y en las manitas de cerdo; La Casa Ciriaco en su gallina pepitoria; La Casa Labra en sus fritura y croquetas de bacalao; y en fin, si te quedas con hambre siempre encontraras infinidad de tapas con vinos extraordinarios.

¿Y la vida nocturna y la eterna marcha?, pues no, no son un mito, en Madrid la gente regresa a su casa después de “hacer la noche” a las siete de la mañana para tomarse una ducha e ir a trabajar. Si quieres integrarte puedes empezar por ejemplo en Los Bajos de Argüelles que es un complejo donde encontrarás varios pubs de moda como el Chapandaz, el Balcón de Rosales o el Chesterfield Café, pero esto es solo el principio, la marcha sigue en la Plaza Alfonso Martínez con cervecerías y terrazas muy ambientadas y más tarde te espera la calle Huertas que cuenta junto con sus calles aledañas con el mayor número de bares y discotecas de Madrid, aquí puedes cerrar la noche con algo de Jazz o flamenco en el Café Central o en Las Tablas.

Regálate unas vacaciones en Madrid, te sentirás como en casa, la ciudad es cálida y ofrece todo aquello que esperas, tus expectativas quedarán más que satisfechas, hacer turismo en Madrid en un privilegio, decídete y muy buen viaje.