Viaje de fin de semana a Mineral de Pozos

Un viaje de fin de semana a Mineral de Pozos, en Guanajuato, es una aventura entrañable para aquellos que disfrutan de los lugares con historia y de refinados acentos. Este Pueblo Mágico, conocido como pueblo fantasma, fue abandonado dos veces desde su fundación; sin embargo, hoy renace con el rescate y remozamiento de sus antiguas y viejas casonas, plazas y callejones. En los alrededores, los vestigios de las minas y haciendas de beneficio recuerdan la riqueza de las vetas argentíferas y auríferas de tiempos remotos. Leyendas e historias se desprenden desde los profundos túneles mineros de esta tierra árida y abrupta.

Muchos son los lugares que podrás visitar en Pozos. Lo primero que llama la atención a la llegada es la blanca cúpula de la hermosa Parroquia de San Pedro. Luego, a un costado del templo, el Jardín Juárez presume su bello quiosco, con suntuosas casonas alrededor, que complementan el cuadro. Algunas de ellas son hoteles boutique, galerías y tiendas de artesanías o de diseño de joyas. Por otro lado, en una de las esquinas del jardín, destaca la antigua tienda La Fama con artesanías finas, muebles tallados y ropa de buen gusto, mientras que, en otra de las esquinas, está la Galería 6 y la casa de huéspedes El Secreto en cuyos patios se exponen esculturas y obra plástica. Frente al jardín Juárez también está La Casa Mexicana, que es un hotel boutique de gusto refinado. Su restaurante La perseverancia es “de grandes vuelos”: su ensalada de sandía con queso griego y vinagreta de menta no tiene desperdicio, como tampoco lo tiene su filete de res con pepinos en salsa de cacahuate al chipotle.

Saliendo del primer cuadro, hay rincones superlativos, como la Capilla de San Antonio de Padua o la Capilla de la Misericordia, que es la más antigua del pueblo y tiene recovecos barrocos que guardan secretos de los que ya no están. Muy cerca, se yerguen las ruinas del Antiguo Abasto, que hoy es un espacio acondicionado para eventos importantes en la región como lo son: el Festival del Mariachi, el de Blues y el de la Toltequidad, entre otros. A una cuadra de este lugar, se alzan la Plaza Zaragoza y el edificio de la Delegación, que conserva su vieja torre y que alberga la Casa de la Cultura. También muy cerca, están la Capilla de La Casa Santa y la Capilla del Refugio, ambas de gran valor histórico. Finalmente, la Alameda es imperdible, localizada al norte del pueblo y repleta de enormes árboles que cobijan adoquines y bancas. Finalmente, el viejo Puente de la Constitución complementa el cuadro.

Si recorrer los callejones de Pozos con sus viejas casonas y templos enigmáticos es atractivo, no lo es menos acercarse a los vestigios de sus viejas minas abandonadas y sus haciendas de beneficio,  como Santa Brígida, a menos de 15 minutos del centro del pueblo. Este lugar impacta por sus tres enormes hornos, que contrastan con el infinito paisaje semidesértico. Las cactáceas y matorrales abrazan las viejas estructuras, que algún día tuvieron una prolífica actividad. Los profundos pozos y tiros mineros parecen no tener fin, pues otras estructuras encierran túneles, arcos y pasillos, todavía con rumores arcaicos y con aromas de azogue y hierro. Por la zona más poblada de vestigios mineros, a un costado del poblado, está la  Antigua Escuela Modelo que, en el siglo XIX, fue de las más importantes del estado. A su lado todavía permanece un bello acueducto y, un poco más allá, destaca la Mina de los Cinco Señores, con amplios patios, ventanales, tiros y pozos, pero sobre todo, con murmullos de epopeyas remotas.

Igualmente, es de destacar la tradición de la música prehispánica en la zona. En la tienda El Corazón Endiosado, se fabrican instrumentos de la época,  mientras que Marco Antonio Sánchez ensaya con su grupo, que es el más añejo y conocido de la región. Otra cuestión digna de destacar es el Rancho de la Lavanda, a 10 minutos del poblado. La propiedad está literalmente tapizada de enormes campos de distintos tipos de lavanda. Aquí podrás conocer las áreas de producción y secado, así como la tienda donde se venden productos como esencias de las diversas lavandas y artículos decorativos.

El Mineral de Pozos ha tenido en los últimos años una interesante migración de gente venida más o menos de los cuatro puntos cardinales. Esto ha dado como resultado la atractiva proliferación de galerías de arte, talleres de artistas, tiendas de artesanías finas, y sobre todo, destacan los hoteles boutique y sus excelentes restaurantes.

Pues ya lo sabes, para escapadas perfectas de fin de semana, Mineral de Pozos es una opción que se volverá inolvidable. Cconsulta en tu agencia de viajes online las alternativas de hospedaje y no lo pienses más: Guanajuato te espera. Muy buen viaje.