Vuelos baratos a Europa: enoturismo en La Rioja

Aprovecha los vuelos baratos a Europa y, en tu próximo viaje al viejo continente, déjate seducir por la Ruta del vino en La Rioja española. Desde hace siglos, esta región de España ha vivido del vino. La tradición y la arraigada cultura vinícola están presentes en los genes de sus habitantes y en los bellos poblados de la zona: bodegas antiguas en grutas, bodegas modernas de sofisticados diseños, catas portentosas, gastronomía de acentos sofisticados, y paisajes idílicos de viñas y montañas, complementan una experiencia sin duda atractiva para los viajeros más exigentes.

Vuelos baratos a Europa enoturismo en La Rioja

Todo inicia en Logroño

En la Capital de la Provincia de la Rioja, inicia el periplo por las rutas del vino. Los panoramas bucólicos del Río Ebro, los históricos puentes que cruzan el río, y las majestuosas murallas del antiguo centro histórico, son un recibimiento emocionante.
Luego, algunos de los lugares que son imperdibles antes de emprender la ruta del vino son: la Iglesia Gótica de San Bartolomé, del siglo XIII; la Catedral de Santa María de la Redonda, con sus torres gemelas barrocas; los portales y callejones del casco antiguo, con sus casonas medievales y renacentistas; el Paseo del Espolón, con su emblemática escultura ecuestre; las calles de Ruavieja y Barriocepo, que son donde inició la ciudad; el Palacio de los Chapiteles; la plaza de San Agustín; el antiguo Palacio del Espartero; y finalmente, en la muralla la Puerta y el Arco de Revellín.
Si se dispone de un poco más de tiempo, el Museo de la Rioja es un espacio espléndido y muy importante para atisbar el devenir histórico de la región, así como para ponerse a tono con la cultura vinícola.
Además Logroño, ofrece restaurantes y bodegas con suculentos vinos y platillos tradicionales: el Restaurante Entrevinos, la Reja Dorada, y la Chatilla de San Agustín son espléndidos lugares. La calle Laurel también está llena de bares y tabernas con el mejor vino de la región y con las mejores tapas riojanas. Muy cerca de la ciudad, son imperdibles las maravillosas Cavas Subterráneas de Calados del siglo XVI, con catas estupendas y cenas de postín.

La cultura del vino en La Rioja

La ruta del Vino te llevará por bodegas míticas de La Rioja Alta y La Rioja Alavesa, y por barrios y pueblos de abolengo y tradiciones centenarias.
En el pueblo de Briones, entre la Sierra de la Demanda y la Sierra de Cantabria, y con el Río Ebro como principal protagonista es el primer encuentro, la iglesia del siglo XVI es de visita obligada. Luego, el Museo de la Cultura del Vino de Dinastía Vivanco tiene una magnífica museografía con todos los procesos del vino, además por su puesto de la cata obligada.
Más adelante, el pueblo de Haro es de una belleza muy particular; por mucho, es uno de los pueblos más interesantes y bellos de La Rioja. Sus templos y palacios son de visita obligada pero, además, sus bodegas son de las más importantes en la historia del vino en España. En el Barrio de la Estación están gran parte de la bodegas más célebres y es la opción más recomendable para degustar los vinos de la zona y las excelentes tapas locales.

La búsqueda de bodegas continúa en La Rioja Alavesa

Desde Haro, el paseo a pie que lleva al pueblo de Briñas, siempre por las orillas del Río Ebro, no tiene desperdicio.
Y más al norte, el pueblo de Labastida, ya en La Rioja Alavesa, es una joya muy visitada y apreciada por el turismo. Su antigua procedencia, en los albores del siglo XII, hace que la entidad ostente interesantes edificios y monumentos de gran valor: la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es fantástica, y el paseo por la vieja zona del Machimbrao regala escenarios medievales excepcionales.

Finalmente, la Sierra de Cantabria

Por último, te encontrarás con Laguardia, que es otro encantador pueblo serrano de La Rioja Alavesa, en lo alto de la Sierra de Cantabria.
El pueblo tiene decenas de espléndidas bodegas antiguas enclavadas en los gruesos muros de sus callejones y cuenta con decenas de monumentos y construcciones antiguas de visita obligada. Por ejemplo, la Iglesia de Santa María de los Reyes no tiene desperdicio.
Igualmente, en el poblado, resulta muy particular la buena costumbre de albergar pequeños hoteles en las antiguas bodegas; sin duda, el mejor lugar para el descanso en este periplo de viñedos, vinos, barricas, bodegas, y buenas tradiciones.

La Ruta del Vino es un encuentro con la España más profunda

En tu próximo viaje a Europa, si te decantas por España, busca estas rutas y acércate a las excursiones que realizan los españoles. Bien dicen que “a donde fueres, haz lo que vieres”.La Ruta del Vino por La Rioja regala lugares de portentosa belleza en la España profunda, la de los rincones más rurales y bucólicos, donde las tradiciones y acentos culturales persisten casi intactos. Aquí es un poco como si no hubiese pasado el tiempo y las cosas se hubiesen congelado en el medievo.
En fin, si además quieres beber el mejor vino de España, en las bodegas más famosas, con la gastronomía más autóctona, y los paisajes más maravillosos de la península, regálate la Ruta del Vino en La Rioja. Será una experiencia de recuerdo perenne. Muy buen viaje.