Vuelos baratos a París: visita a la Torre Eiffel

En París hay muchas cosas que ver y hacer pero la visita a la Torre Eiffel es ineludible y la joya de la corona porque es su monumento más emblemático.

Un poco de historia

En Europa no existe edificio o estructura más famosa que la Torre Eiffel. Prácticamente cualquier habitante del planeta sabe de su existencia y su paradero.

La torre es como un imán cuando se llega a París. Desde cualquier punto de la ciudad es visible y a toda hora se piensa en el momento de subirla y si es posible llegar hasta su cima. París sin la Torre Eiffel es como la capital inglesa sin la Torre de Londres y el Big Ben; Roma sin el Coliseo Romano; Barcelona sin la Sagrada Familia, o Atenas sin el Partenón. Es decir, es impensable.

La Torre Eiffel fue construida por el ingeniero Gustave Eiffel en 1889 para la Exposición Universal de la que París fue sede en el año en que se conmemoraba el centenario de la Revolución Francesa. Su construcción duró más de dos años y fue considerada en su época como una autentica proeza de la ingeniería y la arquitectura.

Muchos escépticos pronosticaron su irremediable derrumbe porque sin duda se trataba de una utopía aparentemente imposible. La hazaña tecnológica fue por mucho el punto culminante de la explosión de la era industrial y es un símbolo que perdura hasta nuestro días, además de que es orgullo de los franceses.

Este mítico monumento ha sido escenario de acontecimientos muy relevantes, espectáculos pirotécnicos impresionantes, iluminaciones y destellos de luz fantásticos, e instalaciones insólitas, como la de su pista de patinaje.

El símbolo de Francia es el monumento más visitado del mundo, pues recibe alrededor de 7 millones de visitantes al año. Es el mejor balcón de París con vistas desde más de 180 metros de altura que quitan el aliento.

La visita a la Torre Eiffel

La Torre Eiffel tiene tres plantas a las que puedes ir accediendo en un maravilloso elevador transparente que regala postales inimaginables.

La primera planta ha sido recientemente remozada y ahora tiene unos pisos traslúcidos y barandillas de acrílico cristalino que permiten tener perspectivas insólitas con las impresionantes estructuras de la torre como primera vista y los panoramas de la ciudad a lo lejos. Por cierto, se percibe una sensación de vacío bastante fuerte y emocionante.

En esta planta tendrás la oportunidad de disfrutar en el Pabellón Ferrier de las bellas proyecciones que te acercarán a la historia y universo de la torre. También hay pantallas, álbumes digitales, documentos y fotografías que te permitirán ir descubriendo los secretos mejor guardados y desconocidos hasta ahora de la Torre Eiffel.

Del mismo modo, aquí podrás disfrutar de espléndidos espacios de descanso y contemplación con unas vistas excepcionales de la Ciudad Luz.

En este primer nivel dispondrás de la tienda de souvenirs, del Restaurante 58 Tour Eiffel con una portentosa carta y vista al Campo Marte, y del Pabellón Ferrier, que también ofrece bufetes excelentes con una propuesta más “exprés” por si tienes prisa de continuar tu ascenso. Por cierto, también puedes intentar subir por las escaleras, por supuesto, si tu condición física es la de un atleta.

En la segunda planta la cuestión empieza a adquirir tonos sobrecogedores porque las postales panorámicas desde aquí, con ángulos de 360 grados, son las mejores. Por supuesto, debes tener bien lista tu cámara fotográfica, pues también existe un pozo de visión muy atractivo que ofrece vistas muy originales hasta el nivel de la calle a través de toda la imponente estructura de la torre.

También hay un área de vitrinas explicativas muy interesante con todos los pormenores de la construcción de la torre y los detalles del funcionamiento de los elevadores. Aquí el restaurante Jules Verne ostenta excelentes platillos de autor con vistas superlativas.

La cima de la Torre Eiffel

Finalmente, cuando llegues a la cima de la Torre Eiffel no darás crédito de lo que ven tus ojos. Hay dos áreas para poder disfrutar de la ocasión: una al aire libre y otra cubierta, que es ideal sobre todo por las noches cuando los vientos son copiosos.

Los paneles de orientación bien distribuidos te dan toda la información para que puedas ir ubicando a lo lejos los barrios y monumentos más emblemáticos de la ciudad. Podrás conocer aquí la réplica de la oficina original de Gustave Eiffel y en ella te encontrarás al mismísimo ingeniero con su hija, Claire, y su amigo, Thomas Edison. Por supuesto, son personajes realistas hechos en cera.

Para cerrar con broche de oro esta visita inolvidable, aquí en la cima podrás disfrutar en el Bar Champagne de una copita de este elixir con una de las mejores postales del planeta. Sin duda se convierte en un momento de recuerdo perenne.

Recorrido de París

No necesitarás desplazarte más porque desde las tres diferentes plantas de la Torre Eiffel podrás conocer toda la ciudad. Los distintos ángulos de la estructura de acero te permitirán acercarte a los máximos símbolos de París: Campos Elíseos, la Catedral de Notre Dame, el Arco del Triunfo, la Ópera de Garnier, el Museo del Louvre, la Plaza de la Bastilla, la Plaza de la Concordia, el Sagrado Corazón, y el Panteón.

En fin, la Ciudad Luz no tiene desperdicio y la Torre Eiffel es su corazón, emblema, y el mejor lugar para sentir que ya llegaste. Acércate a tu agencia de viajes PriceTravel y descubre sus ofertas de vuelos baratos a París y paquetes vacacionales a Europa. Seguramente encontrarás lo que buscas, algo hecho a tu medida y al alcance de tu bolsillo. Muy buen viaje.